El operativo se montó desde el día anterior, incluso los policías entraron a la vivienda y luego pidieron disculpas a la familia porque confesaron el error.
Sin embargo, concretaron el allanamiento y las autoridades no encontraron lo que buscaban. Los afectados denunciaron como abuso la actitud de las autoridades.
En una acción considerada por los afectados como una violación de sus derechos, la Unidad de Investigación Sensitiva, adscrita a la Policía Nacional, allanó ayer el inmueble donde está ubicada la panadería Extra y una vivienda, en la 10 calle de la colonia Trejo, de San Pedro Sula.
Tras el extenuante y alarmante allanamiento, los agentes encapuchados salieron con las manos vacías porque no encontraron ninguna vinculación con un supuesto vehículo que transportaba dólares.
Anoche, el Ministerio Público, a través de su vocero Elvis Guzmán, aseguró que la familia Canahuati Handal, dueña de la panadería y vivienda allanada, “no tiene nada que ver con esas operaciones, toda la acción se generó por una llamada telefónica que recibió la Policía”, sobre un vehículo que supuestamente transportaba dólares.
“Se descarta que la familia esté involucrada en las acciones. Al vehículo se le dio seguimiento. A las 9:50 de la mañana, la Fiscalía no tenía conocimiento de esta acción, hasta que se presentó el informe, se efectuó el análisis y se hizo solicitud de allanamiento ante juez de jurisdicción nacional enfocándose en tres delitos: tráfico de drogas, lavado de activos y tráfico de armas.
En los allanamientos no se encontró nada y no hay vínculos con la familia”, dijo el funcionario. El registro en la casa se prolongó durante tres horas.
A las 5:40 PM, los elementos de la unidad especializada salieron de la vivienda sin resultados. De inmediato, tanto la fiscal, agentes y Alexander Canahuati, representante de la familia, se trasladaron al local donde funciona la panadería y allí la inspección finalizó sin que la operación que se coordinó tuviera éxito. No hubo autoridades que dieran detalles concretos de la operación.
Canahuati fue quien habló en nombre de la familia para denunciar la acción que afectó la imagen de conocidos empresarios.
“Se colaboró con las autoridades. Hubo hostigamiento, ya que sin orden de allanamiento pretendían ingresar a la propiedad de mi padre el lunes. Ante el acoso, denunciamos y fue hasta que presentaron la orden judicial que se les acompañó en todo el proceso y no encontraron nada”, agregó.