Sucesos

Llanto y dolor en vela de víctimas de fatal vuelo al occidente de Honduras

Los cuerpos de Lilian Mondragón y su hijo Franco José Díaz fueron trasladados a Gracias, Lempira, vía aérea desde Tegucigalpa.

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25.04.2014

La ciudad entera llora la tragedia. La consternación, el dolor y el pesar se han adueñado de todos. En sus recuerdos todavía está fresca la imagen del fatídico accidente aéreo que acabó con la vida de cuatro de sus pobladores.

Eran las 12:52 de la tarde cuando en el cielo se divisaba el avión 317 de la Fuerza Aérea Hondureña (FAH) que, procedentes de Tegucigalpa, traía los cuerpos de Liliam Mondragón y su hijo Franco José Díaz, dos de las víctimas del mortal vuelo.

En la pista del Aeródromo
Celaque, ubicado en las cercanías de la comunidad de Villa Verde, sus familiares los esperaban, nadie hablaba, los rostros evidenciaban el dolor de ver los dos ataúdes cuando eran bajados de la aeronave.

Javier Mondragón, exalcalde de Gracias y hermano y tío de las víctimas, venía con ellos, un abrazo con su hermano Omar dejaba al descubierto el sufrimiento silencioso de la familia.

Los amigos se sumaron a dar sus muestras de pesar y solidaridad. Los cuerpos fueron llevados de inmediato hasta la Iglesia Gracia Abundante, lugar donde se congregaban las víctimas.

El pastor Arturo Cardoza salió a recibirlos, fueron ubicados en el salón acondicionado para su velatorio. Desde aldeas y poblados cercanos la gente llegó, todos recordaban a madre e hijo, no había nadie que dejara de hablar de las bromas, de la alegría permanente que Lily, como la llamaban, tenía para todos.

Con una oración la recibieron, había tristeza, sus hermanos, cuñadas e hijos están destrozados, pero se afianzan en la fe, en la fortaleza que dicen que Dios les da para pasar este duro momento.

“Solo nos resta agradecer el apoyo de todo el pueblo que nos acompaña. Somos una familia de Dios y les agradecemos la solidaridad a la gente, al gobierno, a todos los que nos dan sus mensajes. Estamos destrozados, pero entendemos que estos son los propósitos de Dios”, dijo Javier Mondragón.

El pastor de la iglesia, con su voz entrecortada, lamentaba que no pudo despedirse de Lily, que no pudo sonreír con ella, pese a que estuvo a pocos metros de ella minutos antes del accidente. “Lily tenía características especiales, apoyaba las actividades de la iglesia y cuando me dijeron que había muerto, pedíamos que fuera mentira, pero pasó.


Ayer en los actos de inauguración estuve tentado dos veces por ir a abrazar, éramos muy buenos amigos, hermanos en la fe, y quise saludarla, pero algo me detuvo y no pude hacerlo. Cuando oí la noticia realmente me pregunté por qué no lo hice, hubiera sido mi último abrazo y adiós con ella”, dijo el pastor.

Acuerdos de duelo, arreglos florales, oraciones, cánticos, así era como instituciones y amigos mostraban el cariño a los Mondragón.

Esperaban féretro

Para las 4:30 pm estaba prevista la llegada, también de Tegucigalpa, del cuerpo de Doris Guillén, la médica querida por el pueblo, pero las condiciones climáticas cambiaron los planes. El vuelo fue cancelado.

Si ya la tristeza por la pérdida de la médica amiga del pueblo era profunda, prolongar la espera creaba más angustia. Enfermeras, médicos, pacientes, amigos y familiares quedaron esperando en la pista. Los globos blanco y morado que portaban sus amigos fueron guardados. Un cintillo negro colocado en el pecho simbolizaba el recuerdo que de Doris guardan los gracianos.

Se anunció que a la medianoche de ayer su cuerpo llegaría para ser velado un momento en su casa en el barrio Las Mercedes, luego dos horas en el Hospital Juan Manuel Gálvez, donde laboraba como internista, y en la Iglesia Asambleas de Dios, donde se congregaba.

Si algo lamentan sus amigos es que su muerte se produjo en un momento en que la doctora se mostraba alegre y emocionada. Solo 24 horas ante del fatal accidente orgullosa visitó a sus amigos y compañeros para entregarles las invitaciones de los 15 años de su hija mayor. “Estaba feliz, quería celebrarle por lo alto el cumpleaños a su hija.

La niña ayer 24 cumplió los 15 años, pero ha sido un cumpleaños que no olvidará, porque ya no tiene a su madre y eso impacta”, dijo Jorge Pineda, compañero de trabajo de la médico.

De Doris se recuerda el carácter, una mujer que imprimía respeto, entregada a su trabajo. Hace apenas año y medio ella y su esposo fueron víctimas de la delincuencia, fueron secuestrados. Sus plegarias a Dios fueron escuchadas y les perdonaron la vida. Los dejaron botados en una cañeras en Cortés, pero ella siempre creyó que ese era su milagro. Sin embargo, meses después Dios la solicitaba en el cielo para continuar desde allá con su misión de servir.

Son tantas las historias, las anécdotas que de las tres víctimas guardan los pobladores. Pero todas se traducen en frases que revelan la personalidad de seres nobles y especiales.

El sepelio

Para hoy a las 8:00 am está previsto el sepelio de las víctimas en el Cementerio General de Gracias. Todos quieren acompañar a estos hijos de Lempira, darles el último adiós.

Anoche el intercambio de oraciones entre las iglesias donde fueron velados los restos de las tres víctimas daba un mensaje de hermandad, de unión. Aun en los peores momentos, aseguran, se tienen lecciones positivas, y no cabe duda que el fallecimiento de los tres ha marcado la vida de este poblado, pero también los ha hermanado.

“Es un hecho repentino, sin precedentes, ellos para nosotros eran especiales. No los olvidaremos, estamos dolidos, pero fortalecidos y agradecidos con el pueblo de Gracias. Perdimos grandes personas, de mi cuñada Lily solo puedo decirle que era una persona bromista, juguetona. Ella estaba en todos los actos, velorios, cumpleaños, le fascinaba volar y ya ve, volando acabó su vida”, expresó Doris de Mondragón.

El piloto

Por otra parte, en la ciudad de La Ceiba se esperaba anoche la llegada de los restos mortales del joven estudiante de aviación Harlintong Orlando San Martín, pero debido a las condiciones de visibilidad en la capital también fue imposible trasladarlo, por lo que se espera su llegada a la ciudad para este día.

Las víctimas del fatal vuelo

Doris Lizeth Guillén de Polanco:
Se fue sin cumplir un sueño esperado

Nació en el departamento de Cortés, pero se trasladó a vivir a Tegucigalpa, donde obtuvo el título de médico en la Facultad de Medicina.

Hace 17 años contrajo matrimonio con el también doctor Carlos Polanco, con quien procreó dos hijos, una mujer que cumplirá 15 años el sábado y un varón de 9 años.

Por asuntos de trabajo, hace más de 14 años se trasladaron a vivir al departamento de Lempira, donde se desempeñaba como médico internista en el Hospital Juan Manuel Gálvez, según confirmó Polanco, un doctor otorrinolaringólogo. La profesional de la medicina llegó a convertirse en una persona muy querida en la sociedad del municipio de Gracias, con principios cristianos.

La doctora Guillén se fue sin cumplir los planes que tenía con su esposo Carlos Polanco, de celebrarle los 15 años a su hija mayor, el próximo sábado. Polanco relató que su esposa fue invitada a la inauguración del Aeródromo Celaque y se le dio la oportunidad de volar sin imaginarse que sucedería una tragedia. “Para mi esposa era como un sueño que se le hizo realidad porque la invitaron a dicho evento”, expresó Polanco.

Hamilton Orlando San Martín López: Soñó con ser buen piloto comercial

Era originario de la ciudad de La Ceiba, Atlántida. Era estudiante de la carrera de Aviación y tenía cinco años de vivir en la colonia Cerro Grande, de la capital, con su tía Norma Iris López.

Se convirtió en un piloto privado con más de 200 horas de vuelo y suficiente experiencia en navegación aérea.

Según comentó su padre, Orlando San Martín, él quería hacer más horas de vuelo porque soñaba en tener su licencia de piloto comercial.

A su corta edad tenía su diplomado de Pedagogía, según confirmó el acongojado progenitor.

Su padre recuerda que en Tegucigalpa se levantaba y salía sin problemas, por lo que le servía a la Escuela de Aviación como un instructor de los nuevos alumnos.

“Volar era su ambición, quería volar alto y lo cierto es que voló alto hasta el cielo”, expresó el adolorido padre sin poder contener el llanto.

Los restos mortales de San Martín López serán sepultados este día en la ciudad natal, La Ceiba.

Lilian Isabel Mondragón Hernández:
Próspera empresaria

La señora Mondragón Hernández era originaria de Gracias, Lempira, madre de cinco hijos y una próspera empresaria de la zona.

Compartía en la Confraternidad de Hombres de Negocios del Evangelio Completo, lo mismo que la doctora Doris Lizeth Guillén y otros miembros de la familia, según confirmaron personas que la conocieron.

Uno de los hijos de Mondragón Hernández es piloto y, de acuerdo con el relato de una pariente que llegó a la morgue de Medicina Forense, fue quien trasladó la avioneta accidentada desde la capital al municipio de Gracias.

Era hermana del exalcalde de Gracias, Lempira, Javier Mondragón, quien lamentó la tragedia que dejó el saldo fatal de cuatro personas fallecidas.

“Lo que podemos decir es que esta es una tragedia que ha enlutado a nuestras familias, esta tragedia también se llevó a una médico querida de nuestro departamento, la doctora Doris Guillén y a ún piloto originario de La Ceiba”, expresó el exedil.

Francisco José Díaz Mondragón: Se llevó su ilusión de ser abogado

Nació en el municipio de Gracias en el departamento de Lempira. Era estudiante de la carrera de Derecho en la Universidad regional, según confirmaron unos familiares.

Franco, como lo conocían sus familiares y amigos, era el último de cinco hermanos, un joven entregado a sus estudios porque su sueño era llegar a obtener el título de abogado para servir a su departamento.

Lamentablemente no logró sus sueños de ser abogado porque la fatídica tarde del martes abordó la avioneta que se levantó del nuevo aeropuerto que fue inaugurado y pereció en el fatídico accidente.

Hoy sus hermanos, amigos y demás familiares lamentan el inesperado accidente aéreo en el que también pereció su madre, Lilian Isabel Mondragón Hernández.

Sus maestros, compañeros de estudios y todos sus amigos están de duelo por su deceso y ruegan al Creador del universo que lo reciba en su santo seno

El sepelio se realizará este día en horas de la mañana, según confirmó un familiar en la morgue de Medicina Forense de la capital.

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