La historia se repite para los habitantes de la franja costera del municipio de Marcovia. El aumento en el oleaje provocó marejadas que a su vez están causando inundaciones en los sectores bajos de la costa del municipio y el ingreso de agua salada a las viviendas.
Si bien el número de personas que residen en las playas de Cedeño, El Edén, Los Delgaditos, Espíritu Santo y la colonia Callejas, por mencionar algunos, se ha reducido, los daños a los negocios son considerables.
Y es que luego del comunicado emitido por las autoridades de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) sobre el desarrollo de un alto oleaje en el sector pacífico, los habitantes de la zona comenzaron a tomar sus medidas de prevención el martes en horas de la tarde-noche.
De inmediato se activó el Comité de Emergencia Local (Codel) apoyado por el Cuerpo de Bomberos y Cruz Roja, quienes realizaron patrullajes nocturnos en las playas para evitar la pérdida de vidas.
El miércoles en horas de la mañana, la marea comenzó a subir y los problemas de inundaciones en la comunidad se incrementaron, lo que generó alarma entre los habitantes.
Moisés Osorto, habitante de Cedeño, explicó que el temor de la población radica en el hecho de perder su patrimonio y hasta la vida.
“El temor siempre está en las familias, a causa de experiencias vividas y es por eso que desde que Copeco informó sobre las marejadas nosotros no hemos dormido para estar al pendiente de lo que pueda suceder”, expresó.
Las inundaciones provocadas por el fenómeno natural son oportunas para recordarle al gobierno la necesidad que tiene la comunidad de reubicar el Centro Educativo Michell J. Hasbún, que tiene una matrícula superior a los 200 niños.
“Cada vez que surgen las marejadas el centro educativo se ve afectado, es por ello la necesidad de reubicar este plantel”, dijo Osorto.
Precauciones
Nahún Cálix, alcalde de Marcovia, pidió a la población que tengan mucha precaución cuando la marea incremente.
“Las cosas materiales se pueden reponer, pero la vida no y es por ello que le pedimos a los padres de familia que sean cuidadosos con sus hijos y que no les permitan acercarse a la playa”, recomendó.
Cálix dijo estar preocupado por los efectos que el agua estancada pueda provocar en la salud de la ciudadanía, por lo que de inmediato gestionarán ante el personal de salud que se emprenda una brigada de fumigación.