Honduras

Expresidente Callejas fue esposado en Miami

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14.12.2015

Tegucigalpa, Honduras

De los pinares de El Hatillo, cuando la neblina agonizaba, salió una pequeña caravana de vehículos para comenzar uno de los viajes más aciagos del expresidente Rafael Leonardo Callejas, de 72 años.

Partió a las 6:45 de la mañana de su mansión en esa aldea de la capital rumbo al aeropuerto Toncontín, en un recorrido de unos 17 kilómetros, para abordar la avioneta que lo transportó en un vuelo privado hacia Miami, Florida, Estados Unidos, en el inicio de su periplo para responder ante la justicia de ese país, en donde enfrenta cargos de corrupción por el escándalo del FIFAgate.

El político marcó, así, un amargo capítulo en la historia de Honduras al ser el primer exmandatario que se sienta en el banquillo de los acusados de la nación más poderosa del mundo.

Los oscuros negocios que hizo con empresas televisoras cuando fue presidente de la Federación Nacional Autónoma de Fútbol de Honduras (Fenafuth), de 2002 a 2015, son las razones por la cual Estados Unidos lo procesó y pidió su extradición, pero Callejas decidió ceder voluntariamente a la petición, tal y como lo anunció en exclusiva EL HERALDO el pasado miércoles 9 de diciembre.

Callejas había asegurado por medio de sus abogados que se agotaría el trámite de extradición.

Despedida

Antes de salir de su residencia, desayunó con su esposa Norma Regina y su círculo familiar más íntimo.

Fue un sentido adiós que culminó con un abrazo y beso de su compañera de hogar por casi 30 años.

Fiel a su estilo refinado, se vistió con saco negro, camisa cuadriculada azul y un pantalón azul. Aire aristocrático que no pierde ni cuando sabe que dejará el lujo de su alcoba por una fría celda.

Tras culminar el serpenteante camino del cerro El Picacho, el grupo de carros salió raudo hacia la terminal aérea.

A las 6:57 de la mañana se registró la última actividad en la aplicación de mensajería WhatsApp de su celular.

Despistó a la prensa

Mientras iba en trayecto, Radio Cadena Voces y Radio Globo daban como noticia de última hora que ese día, a las 8:00 de la mañana, el exgobernante saldría del país, un rumor que circuló con fuerza desde el fin de semana.

Callejas escuchó la noticia, pero no quería un enjambre de reporteros buscando frenéticamente sus últimas palabras antes de partir, por lo que, este astuto por antonomasia, hizo tres llamadas a medios de comunicación para desmentir la versión.

El despiste incluyó colocar al menos dos carros blindados cerca de la Fuerza Aérea de Hondureña para hacer pensar a cualquier reportero incrédulo de su no salida, que saldría por ese punto.

Toda su estrategia le funcionó. Callejas pudo ingresar sin contratiempos, sin que ninguna cámara lo captara, a la empresa de servicios de aviación Divesa, en Toncontín, donde calentaba motores la avioneta que lo transportaría a Estados Unidos. Eran las 7:45 de la mañana.

El exgobernante entró en el vehículo que lo transportaba al parqueo de Divesa, se identificó ante un empleado de esa compañía y luego ingresó al hangar.

Testigos que vieron a Callejas entrar al cobertizo aseguraron que el exgobernante se mostraba serio, sin su característica espontaneidad y elocuencia.

Lo despidió Corrales

Ahí lo esperaba el canciller Arturo Corrales, quien se hizo acompañar de dos de sus asistentes, un hombre y una mujer.

El trámite para la salida de Callejas fue expedito. Primero se le hizo una rápida revisión médica, como parte de un protocolo de seguridad y para prevenir alguna complicación en vista de que el exgobernante padece de un bloqueo en las arterias.

Después, en menos de 10 minutos, hizo todas las gestiones ante un oficial del Instituto Nacional de Migración, incluyendo la presentación de un salvoconducto que le extendió Estados Unidos para que pudiera ingresar a esa nación, en vista de que en 2006 se le suspendió la visa por razones no especificadas.

Todos los trámites fueron vigilados por dos funcionarios estadounidenses con rasgos latinos que llegaron al hangar de Divesa vestidos con sacos.

“Puede ser que sean de Migración de Estados Unidos, o de la Embajada de Estados Unidos, los dos hablaban en inglés”, dijo a EL HERALDO una fuente presente en el lugar.

A las 8:00 de la mañana, Callejas había culminado sus trámites y luego se dirigió a la avioneta King 200, matrícula hondureña N38HL.

El canciller Corrales resguardó a Callejas hasta la puerta de la aeronave que el exgobernante abordó solo. No llevaba teléfono celular y solamente subió una maleta llena de ropa y una serie de medicamentos para su dolencia.

Cuando el reloj marcaba las 8:02 de la mañana, la aeronave fue carreteada hacia la pista, y tras aguardar un breve tiempo alzó vuelo a las 8:10 de la mañana.

Callejas llegó al aeropuerto privado de Opa-Locka, Florida,en donde fue esposado de pies y manos, y posteriormente tiene previsto trasladarse hoy a Nueva York.

Aparentemente, amigos personales de Callejas pagaron el alquiler de la avioneta que lo transportó a Estados Unidos.

El representante legal de Callejas en Honduras, Tito Alvarado, dijo a EL HERALDO que su representado tenía previsto llegar hoy a Nueva York.

La caída por el soborno

Quien fuera el hombre más poderoso del país cuando gobernó la nación entre 1990 y 1994, accedió a entregarse a la justicia de Estados Unidos para defenderse de los cinco delitos que la Fiscalía del Distrito Este de Nueva York le imputó porque supuestamente recibió 600 mil dólares de parte de Media World para cederle a esta los derechos de transmisión de partidos de la Selección Mayor.

Las coimas fueron pagadas por Media World a fin de que esta sociedad extranjera comercializara la licencia de emisión de partidos eliminatorios de los mundiales de Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022, entre otros.

El expresidente Rafael Leonardo Callejas fue acusado de cinco delitos, entre estos lavado de activos y conspiración para cometer actos de crimen organizado.

Estados Unidos interpuso la demanda contra Callejas porque este utilizó el sistema bancario para recibir esos fondos que compartió el recientemente destituido presidente de la Federación Nacional de Fútbol de Honduras (Fenafuth), Alfredo Hawit Banegas.

Hawit Banegas fue detenido el 3 de octubre en un hotel en Suiza durante la reunión del Comité de la FIFA en cumplimiento a una orden de captura para dar cumplimiento a una petición de extradición a Estados Unidos.

El funcionario deportivo rechazó ser extraditado, por lo que pidió un juicio para evitar su entrega y mientras tanto se encuentra recluido en una cárcel de esa nación europea.

Callejas y Hawit forman parte de un grupo de 16 dirigentes de la FIFA acusados de recibir unos 150 millones de dólares en sobornos