Pobladores de al menos cuatro comunidades del departamento de Comayagua se tomaron este domingo la carretera del norte, en protesta por el bloqueo de señal impuesto por las compañías telefónicas y el gobierno hondureño.
Alrededor de las 10:00 AM, los pobladores se plantaron en la carretera que comunica con el norte de Honduras, a la altura de la aldea de Támara, molestos porque la inhibición de la señal a la Penitenciaría Nacional los afecta a ellos también.
Los habitantes de Támara y Amarateca, entre otras comunidades, cerraron el paso del transporte público y privado para exigir que se restablezca la señal telefónica, ya que se encuentran incomunicados.
El gobierno de Honduras dio un plazo hasta el próximo 14 de febrero para que las compañías de telefonía celular bloqueen la señal en los 24 centros penales del país, para poner fin a las actividades delictivas que los reclusos realizan desde prisión.
El viernes, la compañía Tigo anunció el inicio de las operaciones para bloquear la señal en las cárceles hondureñas, que se extenderá en un radio de un kilómetro a la redonda.
Durante varios años, las empresas telefónicas y el gobierno hondureño mantuvieron un pulso sobre el bloqueo de llamadas en los centros penales, pese a la intensa actividad criminal que mueve sus hilos detrás de las rejas.
Para obligar a su cumplimiento, se aprobó en diciembre de 2013 la Ley de Limitación de Servicios de Telefonía Móvil Celular y Comunicaciones Personales (PCS) en los Centros Penales, que prohíbe a los operadores brindar o prestar servicios en los espacios físicos donde están ubicados los centros o granjas penales de Honduras.