La situación con el agua en el Distrito Central se encuentra en un punto crítico. La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) ha advertido que la capital está entrando en una fase de alerta roja debido al alarmante descenso en los niveles de las represas, provocado por el intenso verano.
Según los reportes de la UMAPS, la represa Los Laureles se encuentra a un 37.8% de su capacidad y La Concepción registra apenas un 45.4%, lo que obliga a profundizar los racionamientos del vital líquido en la ciudad a una vez por semana.
La situación se vuelve más compleja en las zonas altas donde, por problemas de presión, el agua no sube. Esto ha provocado que decenas de comunidades sumen entre diez días y hasta un mes consecutivo sin recibir una sola gota a través de la red; asimismo, en muchos sectores que carecen de infraestructura de distribución, los vecinos se ven obligados a comprar el agua a cisternas privadas y a precios altos, lo que golpea aún más sus ya raquíticas economías familiares.
El alcalde Juan Diego Zelaya ha calificado el nivel actual de los embalses como de “riesgo alto” y, aunque afirmó que se trabaja en una administración estratégica del recurso, advirtió que si no llueve los racionamientos se podrían endurecer.
Frente a una crisis que se incrementa, se enfatizan los llamados a toda la población a maximizar el ahorro, reparar fugas internas y reutilizar el agua de las tareas del hogar para hacer rendir las reservas.
Como dice el alcalde capitalino, “cada gota cuenta”, por lo que el llamado es persistente a reducir el desperdicio en los hogares de manera drástica para hacerle frente a la escasezactual. Paraa el futuro cercano, se confía en que se continuará y concluirá la construcción de la represa San José, uno de los proyectos más añorados por los capitalinos en los últimos tiempos.