Nuevo Congreso y mal presagio

Es casi imposible encontrar mayoría con una mediana capacidad que nos permita, al menos, aspirar a un Legislativo juicioso, sensato, estudioso”

  • Actualizado: 23 de enero de 2026 a las 00:00

Un supersticioso podría creer que los hondureños rompimos un espejo o se nos cruzó un gato negro enfrente, porque las desgracias no terminan nunca, y como el nuevo Congreso Nacional es noticia esta semana, el mal augurio se repite insistente al revisar las listas de quiénes ocuparán las sillas. Como dicen por ahí, uno no sabe si reír o llorar.

Desde luego, muchos de estos personajillos que ahora se llamarán entre ellos inmerecidamente “honorables”, no representan la voluntad de todos nosotros que, confiados fuimos a votar dos veces el año pasado, mientras se incubaba el monstruoso fraude electoral, que ahora muchos ambiciosos tratan de blanquear, validando la frase atribuida a Heliodoro Valle: “La historia de Honduras se puede escribir en una lágrima”.

Hemos querido ser positivos y hasta indulgentes al revisar las listas de estos congresistas -algunos repiten el cargo-, pero es casi imposible encontrar mayoría con una mediana capacidad que nos permita, al menos, aspirar a un Legislativo juicioso, sensato, estudioso, ¡qué va!, parece que se escogió lo peor de cada casa.

También es verdad que -como un respiro- entre los diputados hay algunos respetables y con talento en los diferentes partidos, y aún con ideologías encontradas han acumulado experiencia profesional, política y en administración pública que les permiten la tolerancia, la negociación y los acuerdos. Desgraciadamente son muy pocos.

Como tragedia nacional, el fraude electoral le dio asientos a varios congresistas mencionados por sus vínculos con el crimen organizado y otras mafias que, con disfraces de empresarios o comerciantes, trafican sus intereses en decretos amañados y leyes acomodadas, causando un despiadado perjuicio a una población distraída en las redes sociales.Para más inri, en medio de todo eso llegarán al Congreso varios cabezas huecas, presumidos, injuriosos, ofensivos, payasescos en los medios y “figuretes” de redes, “tiktokeros” -hombres y mujeres- que alguien tendrá que explicarles que los decretos no tienen el botón de “Me gusta”; que la Constitución tiene más de 280 caracteres y que la ignorancia no se arregla con un filtro.

Las consejeras del CNE, Cossette López y Ana Paola Hall, grabaron sus nombres en la vergüenza de Honduras al imponer un resultado sin contar todos los votos, sin revisión de actas ni inconsistencias; pero, con la inscripción de Jorge Cálix como diputado se pasaron, porque este ¡no participó en las elecciones generales! Su candidatura en las primarias le prohibía postularse, y no había ninguna forma, excusa o legalidad posible. Les valió madres.

Para rematar, algunos propusieron a Tomás Zambrano para presidir el Congreso. ¿Cómo te explico? Se podría escribir un libro de sus tropelías y desafueros -nos ocuparemos de eso en otro momento-. Todos los partidos tienen gente buena, desgraciadamente, no son los escogidos. Mejor, apaguen la luz y vámonos.

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