Ocupando el cargo de síndico del ayuntamiento de Tegucigalpa en 1823, propuso el establecimiento de una escuela. 1824: solicita informes relacionados con escuelas “que hay en sus respectivos pueblos, el número de alumnos de que se compone cada una, que ramos abraza la enseñanza, que método se ha adoptado...si se experimentan adelantamientos y si la escuela esta proveída de lo necesario”.
1825: Dionisio de Herrera, en su condición de jefe de Estado de Honduras, lo nombró ministro general de su gobierno. Remitió ejemplares de cartillas para la ilustración de la juventud.
En nota dirigida al jefe político subdelegado de Hacienda de Tegucigalpa, le notifica el envío de cuatro ejemplares del método de enseñanza mutua “que pueden aplicarse a enseñar en las escuelas públicas con utilidad las primeras letras...”.
Ordena que al ayuntamiento de la municipalidad de Santa Ana se le remitan 60 pesos, “cuya cantidad no podrá invertirse en otro objeto que en preparar los utensilios necesarios para el establecimiento de la escuela de primeras letras y en el pago del maestro en los primeros meses...”.
Al jefe político de la provincia de Tegucigalpa le comunicó: “El fomentar la instrucción pública y remover todos los obstáculos que la retarden es el mejor modo de proteger la libertad y el único que puede servir de garantía a nuestro Gobierno, es colocar la presente generación a nivel con su siglo y unirla al mundo ilustrado por medio de las ideas y pensamientos”, enviándole diez cartillas.
1830: como jefe de Estado de Honduras, decretó la primera ley sobre organización de los establecimientos de enseñanza pública.
1835: Se decretó el Estatuto de Instrucción Primaria, proclamando los principios de laicidad, obligatoriedad y gratuidad de la educación.
1836: como titular del Ejecutivo Federal, en el mensaje anual dirigido al Congreso respecto a las labores realizadas, escribió: “...La educación de la juventud, de esa porción escogida para regir en algún día los destinos de la República, ha merecido muy particularmente la atención del Gobierno.
Un pueblo que rompiendo las cadenas de la esclavitud se arroja...de repente en el camino de la libertad, no puede marchar sin tropiezos por el, sino buscando en la educación el cultivo de su inteligencia, e instruyéndose en el cumplimiento de sus deberes.
1837: en el mensaje del presidente Federal al Congreso Federal, desde San Salvador y en ocasión de la apertura de sesiones, expresó: “...Se han aumentado las escuelas establecidas bajo el sistema de Lancaster en el Distrito, y la educación primaria se difunde con rapidez en todos los pueblos.
1838: como presidente Federal, comunica al jefe del Estado de Honduras de la precaria condición que experimentan jóvenes hondureños becados en Guatemala.
1842: como jefe de Estado de Costa Rica, fundó el colegio público San Luis Gonzaga en Cartago, obteniendo los graduados el título de bachiller.
Así, pese a la penuria económica prevaleciente, las permanentes conspiraciones y alzamientos en contra de su gobierno, la promoción e impulso de la educación fue una constante en el estadista Francisco Morazán, tanto como jefe de Estado como presidente Federal de Centroamérica