Por Ephrat Livni/The New York Times
Auvers-sur-Oise, un pueblo cerca de París afamado como paraíso de artistas, es también donde Vincent van Gogh pasó sus últimos días y tiene mucho tiempo de atraer a turistas. Pero desde que los expertos en arte identificaron su última obra antes de que se suicidara, ha habido conflictos en el pueblo.
Durante décadas la última pintura de Van Gogh fue objeto de disputa porque no fechó sus obras. Pero en el 2020 los expertos concluyeron que retrató las nudosas raíces de un árbol en una ladera de Auvers, en “Raíces de árbol”, el día que se pegó un tiro. Este hallazgo provocó inmediatamente una disputa entre el municipio y los dueños de la propiedad donde crecen las raíces.
La raíz principal retratada en la pintura, de un árbol de acacia negra, colinda con una vía pública. Tras el descubrimiento de su valor histórico, el Municipio reclamó una sección de terreno privado como dominio público, argumentando que era necesaria para su mantenimiento. Jean-François y Hélène Serlinger, propietarios del terreno, se opusieron al pueblo y un tribunal de apelación concluyó recientemente que la reclamación del Municipio carecía de fundamento.
Sin embargo, la Alcaldesa, Isabelle Mézières, se ha comprometido a seguir luchando y aún puede apelar ante un tribunal superior. “¡Las raíces pertenecen a los auversianos!”, escribió en redes sociales, refiriéndose a los ciudadanos de la región.
La disputa por las raíces del árbol ha ensombrecido Auvers, una ciudad de 7 mil habitantes donde el turismo artístico es gran negocio. El hecho de que el pueblo haya sido retratado por otros pintores notables, como Renoir y Cézanne, ha aumentado su atractivo.
Los dueños de la propiedad dicen que la Alcaldesa ha impedido que ellos y expertos protejan adecuadamente las raíces.
Los Serlinger se mudaron a Auvers en 1996 porque Hélène Serlinger, que es artista, quería vivir donde había trabajado Van Gogh. En el 2013, compraron una parcela de terreno conectada a su jardín. Años después, resultó que las raíces en esa propiedad adicional formaban parte de la historia del arte.
Ahora, las raíces tienen un sitio web y una organización sin fines de lucro, operada por los Serlinger. Se han asociado con la Fundación Van Gogh Europa, que reúne lugares clave vinculados al pintor bajo la dirección del Museo Van Gogh de Amsterdam. El año pasado, los Serlinger comenzaron a abrir su jardín para visitas guiadas.
Jean-François Serlinger afirmó que la raíz principal es visible en gran medida desde la carretera, aunque el municipio ha colocado un letrero que obstruye parcialmente la vista.
La disputa ha inquietado a los Serlinger. “Ha generado una profunda sensación de inseguridad en torno a un sitio que pide calma y serenidad”, declaró Jean-François Serlinger.
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