Nueva York.- La Universidad de Cornell anunció este martes que eligió a Sally Yates, exfiscal general adjunta de Estados Unidos durante el Gobierno de Barack Obama, para dirigir una investigación independiente a raíz de la denuncia por violación presentada por una alumna.
El Comité Especial del Consejo Directivo de la Universidad de Cornell informó del nombramiento de Yates para liderar una "revisión independiente exhaustiva" sobre cómo la universidad "previene y responde al acoso sexual, la agresión sexual y las conductas indebidas relacionadas en el campus".
La estudiante, identificada en la demanda como Jane Doe para proteger su identidad, sostiene que fue agredida sexualmente por siete estudiantes de Chi Phi, una fraternidad masculina de Cornell, durante la madrugada del 20 de octubre de 2024.
"La revisión examinará las políticas, prácticas y recursos de Cornell en todo el espectro de prevención y respuesta, incluyendo cómo se reciben e investigan los informes; cómo se apoya a los estudiantes; cómo se manejan las audiencias, las decisiones disciplinarias y las apelaciones; el papel, los procesos y la respuesta de la policía del campus", explicó el nuevo órgano del centro en un comunicado.
La presidenta del Comité Especial defendió que es necesario que Cornell esté "dispuesta a examinarse a sí misma con el mismo rigor que exigimos a los demás".
Tras ser fiscal de Estados Unidos para el Distrito Norte de Georgia, entre 2010 y 2015, Yates fue nombrada fiscal general adjunta por el entonces presidente Obama.
Cuando Donald Trump llegó a la Casa Blanca para su primer mandato, fue nombrada fiscal general interina de Estados Unidos pero solo pasaron 10 días hasta que fue cesada después de pedir al Departamento de Justicia que no defendiera en los tribunales una orden ejecutiva firmada por Trump unos días antes.
La Casa Blanca la acusó de traicionar al Departamento de Justicia.
El abogado de la joven estudiante denunció que usuarios en redes sociales intentan desvelar la identidad de la víctima en el caso de violación grupal, cuya investigación asumió la fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, como fiscal especial.
La polémica creció al conocerse que la víctima había dicho a la policía universitaria en noviembre de 2024 que podía afirmar "con seguridad al 100 %" que había sido violada, además de haber descrito coacción y falta de capacidad para decidir por su estado de embriaguez, según documentos de la CNN. EFE