Las nuevas autoridades prooccidentales de Ucrania expresaron, ante miles de manifestantes en Kiev, su temor a una inminente invasión rusa al este industrial del país, tras la caída de su última base aérea en Crimea.
Las tropas rusas están listas para atacar a Ucrania “en cualquier momento”, declaró el secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania, Andrei Parubi, desde el podio del Maidan, la Plaza de la Independencia en Kiev.
Casi al mismo tiempo, el ministerio ruso de Defensa declaró que Moscú “respeta todos los acuerdos internacionales sobre la limitación del número de tropas en las regiones fronterizas con Ucrania”.
El ministro de Relaciones Exteriores ucraniano, Andrei Deschitsa, también denunció el despliegue de tropas rusas en la frontera oriental de su país.
Los riesgos “aumentan (...) se vuelven más elevados”, respondió el jefe de la diplomacia de Ucrania al ser consultado por la cadena estadounidense ABC sobre las posibilidades que estalle un conflicto militar entre Kiev y Moscú.
“La situación se está volviendo, incluso, más explosiva de lo que era hace una semana”, dijo Deschitsa. “Si las tropas rusas invadieran las regiones orientales de Ucrania, sería difícil pedir a los ucranianos que viven allí que no respondieran a esta invasión militar”, afirmó.
Llamado a la unidad
En una “llamada al pueblo ucraniano”, publicada en Facebook, el primer ministro de Crimea, Serguei Axionov, instó a los ucranianos a reflexionar sobre el camino emprendido por Crimea, que “tras la incorporación a nuestra gran patria, Rusia, ya no se arriesga a probar los ‘encantos’ de la famosa ‘opción europea’”.
El primer ministro crimeo advirtió que la firma de los capítulos económicos del acuerdo de asociación con la Unión Europea comportaría graves consecuencias en el nivel de vida de los ucranianos.
“No tengo el derecho de pedirles que se separen de Ucrania”, indicó Axionov. “Pero los instaría a defender su derecho a una vida digna [...] Los llamo a oponerse a la elección hecha, sin contar con ustedes, por un puñado de aventureros políticos financiados por los oligarcas”, añadió. El primer ministro crimeo estimó que la defensa de los derechos e intereses de Ucrania pasa “por una estrecha alianza política, económica y cultural con Rusia”.
Estas declaraciones podrían obtener respuesta en el este de Ucrania, donde unas 4,000 personas se manifestaron el sábado en Donetsk con banderas rusas para pedir la vuelta del presidente prorruso destituido, Viktor Yanukovich.