Varios aludes mataron a más de 100 personas el miércoles en zonas montañosas del norte de Afganistán, donde la nieve cayó abundantemente en las últimas 48 horas, tras un invierno hasta ahora relativamente suave y seco.
Sólo en la provincia de Panshir murieron 100 personas, según el gobernador Abdul Rahman Kabiri. Otras cuatro personas perdieron la vida en la de Lagman, una en Nangarhar (este) y seis en Bamiyan (centro).
'Desgraciadamente, 100 personas perdieron la vida', otras están atrapadas en la nieve y unas 30 más resultaron heridas en Panjshir, dijo a la AFP Kabiri.
El saldo podría incrementarse.
La cifra de por lo menos 90 muertos en Panshir fue confirmada a la AFP por el responsable de la Media Luna Roja, Abdul Rahman Kalantari. Además, 17 personas más estaban atrapadas en la nieve.
El presidente afgano, Ashraf Ghani, dijo estar 'apenado' por lo ocurrido.
Según Kabiri, un centenar de viviendas sufrieron daños en Panshir.
El gobernador recalcó la falta de recursos para organizar las operaciones de rescate. 'Juntamos 300 personas para participar en los rescates, pero no tenemos el equipamiento necesario', afirmó.
'La gente y los empleados del gobierno usan palas y excavan con las manos para salvar a los que siguen atrapados en la nieve', puntualizó, añadiendo que si el gobierno de Kabul y las organizaciones humanitarias no mandan ayuda rápidamente, podría haber más víctimas.
No obstante horas antes Mohamad Aslam Sayas, de la autoridad afgana a cargo de la gestión de desastres de este tipo, había anunciado el envío de equipos de socorristas a las distintas zonas afectadas por las avalanchas y los temporales.
Las operaciones de rescate proseguían el miércoles por la noche, en momentos en que la temperatura en el valle de Panshir era inferior a cero grado Celsius.
'Continuaremos con las operaciones de rescate durante la noche', precisó Kabiri.
Una excavadora se empezó a usar para despejar la carretera hacia un pueblo, en el que 28 personas podrían haber quedado atrapadas en la nieve.
En Kabul, donde nevó el martes y el miércoles, los daños en cables eléctricos causaron problemas de suministro de electricidad.
Las avalanchas y tormentas de nieve son frecuentes en Afganistán y causan la muerte de decenas de personas al año.
En 2012, Afganistán tuvo el invierno (boreal) más duro de los últimos 15 años, marcado por intensas nevadas que provocaron avalanchas mortales. En una de ellas, ocurrida a mediados de marzo, murieron 50 personas y otras 145 resultaron desaparecidas.
En 2010, una avalancha había dejado 160 muertos.
Devastado por 35 años de conflictos, incluyendo el que opone desde hace 13 años a los insurgentes talibanes a las fuerzas progubernamentales apoyadas por las tropas lideradas por Estados Unidos, Afganistán sigue siendo uno de los países más pobres del mundo. El escaso equipamiento dificulta las operaciones de rescate en caso de avalancha.
25.02.2015
Afganistán