Venezuela ordenó desplazar un batallón de paracaidistas, así como aviones d combate que patrullan el espacio aéreo, a San Cristóbal (oeste), cuna de las actuales protestas universitarias, para reforzar el control de los accesos a esa urbe donde según el gobierno operan paramilitares, anunció ayer el ministro de Interior, Miguel Rodríguez.
“Se ha ordenado la movilización de un batallón de paracaidistas al estado Táchira” para reforzar los accesos a San Cristóbal porque se ha detectado “personal colombiano que viene a cumplir misiones de paramilitares”, dijo el ministro en rueda de prensa en esa ciudad cerca de la frontera con Colombia.
El desaparecido Hugo Chávez perteneció al batallón de paracaidistas, cuyo símbolo es la boina roja utilizada ahora como símbolo del chavismo.
San Cristóbal es la ciudad donde el 4 de febrero iniciaron las protestas universitarias que luego se extendieron a varias ciudades del país y que el gobierno califica como “golpe de estado en desarrollo”.
Rodríguez negó que la medida implique una militarización de San Cristóbal ya que la seguridad de la ciudad, explicó, seguirá a cargo de la policía y la guardia nacional, y el operativo desplegado se limitará a controlar las carreteras de la zona.
En conferencia de prensa televisada, el ministro agregó que rige “un toque de queda de facto en la frontera con Colombia” y retomando las denuncias formuladas en cadena de televisión por el presidente Nicolás Maduro, imputó al expresidente colombiano Álvaro Uribe ser uno de los responsables del envío de paramilitares a San Cristóbal.
Las marchas del 4 de febrero habían sido convocadas por estudiantes en reclamo ante la inseguridad en los campus, luego del intento de violación de una estudiante de la Universidad de Los Andes.
Aunque el ministro del Interior no mencionó a los aviones, la prensa venezolana informó sobre el despliegue de las aeronaves de combate y publico fotografías de las naves que por más de media hora sobrevolaron el espacio aéreo.
Represión
Líderes de la oposición venezolana condenaron al gobierno ayer por su intento de reprimir al movimiento de protesta usando mano dura al ordenar operativos nocturnos que han convertido a muchos lugares del país en zonas peligrosas.
La policía, soldados de la Guardia Nacional y miembros de los llamados colectivos pululaban por las calles de la capital y de otras ciudades donde disparaban indiscriminadamente salvas, en espasmos de violencia que se han repetido en las noches de los últimos días.
Henrique Capriles, dos veces candidato a la presidencia por parte de una coalición opositora, dijo que el gobierno ha reprimido brutalmente las protestas al ir tras estudiantes y otros manifestantes y, en algunos casos, irrumpir en los apartamentos de ellos para arrestarlos y acusarlos de participar en un intento de golpe de estado.
“¿Quieren una guerra civil en nuestro país? ¿Cuántos muertos o heridos más quieren? ¿Es que acaso el gobierno puede obviar que en el país hay colas para comprar comida y no se consiguen las medicinas?”, se preguntó Capriles en una rueda de prensa.
Prisión a López
Una jueza ratificó ayer la prisión preventiva del dirigente opositor Leopoldo López acusado de instigar movilizaciones, incendios, daño a propiedad pública y organización para delinquir en el marco de la ley contra el terrorismo, informó el Tribunal Supremo de Justicia.
“El Juzgado 16 con funciones de control del circuito judicial penal del área metropolitana de Caracas decretó privativa de libertad para el ciudadano Leopoldo López”, señaló una nota de prensa del Tribunal.
Los delitos que se le imputan son “incendio intencional, instigación pública, daños a la propiedad pública y asociación para delinquir” en el marco de la ley contra el financiamiento al terrorismo, añadió la nota de prensa.
Sus abogados, que aseguran que el joven político podría quedar hasta 45 días en prisión preventiva mientras se prepara el proceso, presentarán este viernes un recurso de apelación.
La audiencia de López se realizó en la noche del miércoles al jueves en el penal militar de Ramo Verde, localizado en las afueras de Caracas y donde se encuentra recluido desde el pasado martes, cuando se entregó a guardias nacionales durante un acto con miles de sus seguidores en una plaza del este de la capital.
Estudiantes
La Plaza Sadel, en el sector ‘chic’ de Las Mercedes (este de Caracas), fue el punto de encuentro de los manifestantes para hacer una oferta de paz simbolizada con flores blancas, sean margaritas, claveles o rosas.
Una leyenda de “SOS”, salpicado de flores y banderas de Venezuela, fue formada por un grupo de jóvenes que, desafiando un sol inclemente, se tiraron en el pavimento mientras el resto guardaba minutos de silencio por cada una de las víctimas fatales de las protestas opositoras.
Aunque se teme que por la noche vuelvan las protestas violentas.