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Irán desafía nuevas sanciones estadounidenses

Obama promulga ley que refuerza las sanciones contra Teherán, que se ha mostrado amenazante, disparó un misil de medio alcance y anunció la primera barra de combustible nuclear.

01.01.2012

Irán desafió a Estados Unidos, poco después de que Washington anunciara nuevas sanciones, disparando un misil de medio alcance cerca del estrecho de Ormuz y anunciando haber ensayado por primera vez barras de combustible local producidas localmente.

Esta demostración de fuerza se produce en momentos en que los países occidentales acentúan sus presiones sobre Teherán frente a su controvertido programa nuclear.

Irán inició el 2012 lanzando un misil de medio alcance tierra-aire durante importantes maniobras navales que ese país realiza en el estratégico estrecho de Ormuz, dijo un portavoz militar, citado por la agencia oficial de noticias IRNA.

“Este misil de medio alcance tierra-aire está equipado con la más moderna tecnología de combate contra objetivos invisibles al radar y sistemas inteligentes antimisiles”, dijo el almirante Mahmud Musavi, precisando que era la primera prueba de este tipo de proyectil “diseñado y fabricado” en Irán.

Las maniobras navales, que comenzaron el 24 de diciembre, se llevan a cabo en torno al estrecho de Ormuz.

Irán amenazó con cerrar este canal estratégico para el abastecimiento de petróleo por donde transita entre un tercio y el 40% del tráfico marítimo petrolero mundial en caso de nuevas sanciones contra sus exportaciones de hidrocarburos.

Armas nucleares

A manera de desafío, Irán anunció paralelamente que había ensayado por primera vez barras de combustible nuclear producidas localmente y utilizadas por los reactores nucleares.

Estas barras que contienen uranio natural fueron “introducidas en el núcleo del reactor de investigación nuclear de Teherán para verificar su buen funcionamiento”, indicó la Organización iraní de la energía atómica (OIEA) en su portal de internet.

El enriquecimiento de uranio por Irán es el nudo del conflicto con la comunidad internacional que sospecha que Teherán, a pesar de sus reiterados desmentidos, trata de dotarse del arma nuclear.

Enriquecido a un 20%, el uranio tiene uso puramente civil, pero si el enriquecimiento es aumentado más allá del 90% puede ser utilizado para fabricar el arma atómica.

Sanciones de Washington

Estos anuncios se producen luego que el presidente estadounidense Barack Obama promulgase una ley de financiación del Pentágono que refuerza las sanciones contra el sector financiero de Irán, con el objetivo de obligar a Teherán a abandonar su programa nuclear.

Tras anunciarse esas sanciones, la moneda iraní, el rial, registró una baja récord el domingo. Su valor de venta en las casas de cambio bajó a unos 16,000 riales por un dolar, cuando la tasa oficial del Banco Central es de 11,000 riales por dólar, indicó la agencia oficial Irna y un portal de internet que sigue la evolución de la moneda.

El presidente iraní Mahmud Ahmadinejad afirmó ayer que el Banco central iraní reaccionaría con “fuerza” frente a las sanciones estadounidenses.

El número 2 de los Guardianes de la revolución también reaccionó vivamente a las sanciones advirtiendo que responderían en varios frentes a la amenaza.

De su lado, el presidente de la Cámara de Comercio iraní Mohammad Nahavandian estimó que dichas medidas iban a provocar pérdidas recíprocas.

No obstante, el sábado, Irán había mostrado querer hacer un gesto en dirección a los occidentales, dejando abierta la posibilidad a negociaciones sobre el tema nuclear, suspendidas desde hace un año.

El negociador en jefe iraní Said Jalili había afirmado que Teherán estaba dispuesto a reiniciar discusiones con el grupo 5+1 (Estados Unidos, Gran Bretaña, Rusia, Francia, China y Alemania) sobre el tema nuclear.

Paro también había amenazado con una “réplica espectacular y en numerosos frentes a toda amenaza contra la República islámica de Irán”.

El estratégico estrecho de Ormuz

Irán podría cumplir con sus amenazas y cerrar temporalmente o interrumpir el transporte de petróleo a través del estratégico estrecho de Ormuz, pero ello desencadenaría una devastadora reacción militar de Estados Unidos y dejaría a Teherán totalmente aislado en el escenario mundial, según expertos.

Aunque Irán ha advertido que estudia ese cierre como una represalia a eventuales sanciones a sus exportaciones de crudo, varios analistas coinciden en que las autoridades iraníes están más inclinadas a acciones de menor escala, antes que minar el canal.

Con 2,000 minas en su arsenal (según estimaciones), Irán podría sembrar centenares de ellas en el estrecho, lo cual provocaría el cierre o perturbaría el tráfico marítimo lo suficiente para causar estragos en el mercado mundial del petróleo.