Guatemala ingresa este domingo como miembro no permanente al Consejo de Seguridad de la ONU, junto a Marruecos, Togo, Azerbaiyán y Pakistán, país que deberá convivir con su gran rival, India, en este organismo de 15 países.
El Consejo de Seguridad enfrenta actualmente su peor crisis en muchos años por el conflicto en Siria, ya que Rusia y China se niegan a condenar al régimen del presidente Bashar al Asad.
“Es como la Guerra Fría”, subraya un diplomático occidental en referencia al antagonismo que reina en el Consejo de Seguridad desde hace meses a raíz del conflicto sirio.
El embajador ruso en la ONU, Vitali Tchurkin, opina que la tarea del Consejo podría verse “gravemente afectada” si la tensión sigue. Rusia, China, así como Sudáfrica, India y Brasil, opinan que la OTAN excedió el mandato del Consejo de Seguridad con los bombardeos aéreos contra Libia.
Estos países acusan a las potencias occidentales de haber querido de hecho “un cambio de régimen” en Libia y ahora en Siria.
Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos, en cambio, opinan que su intervención en Libia fue “histórica” y que salvó decenas de miles de vidas.
Rusia y China vetaron a principios de octubre un proyecto de resolución occidental que condenaba la violencia en Siria, alegando que sería el primer paso hacia una acción militar.
En la última semana se han celebrado tres sesiones de negociaciones, pero todas terminaron sin avances, según varios diplomáticos.
Los occidentales sospechan que Rusia está intentado ganar tiempo para Damasco, aliado clave de Moscú.
Los cinco países entrantes tendrán a partir de hoy 1 de enero un mandato de dos años.
Los otros cinco países cuyo mandato se termina a finales de 2012 son Colombia, Alemania, India, Portugal y Sudáfrica.