Costa Rica, por ejemplo, desde el lunes por la noche comienza con la festividad, cada 14 de septiembre desarrollan el “Desfile de Faroles” con lo que se recrean los acontecimientos ocurridos en la Ciudad de Guatemala, la noche previa al día en que se declaró la Independencia del Imperio Español.
En aquella época las personas iluminaban sus casas durante la noche con candelas, teas y lámparas de aceite; y para salir a visitar a otra persona o si se presentaba una emergencia, se alumbraban con faroles.
Aquella noche del 14 de septiembre de 1821, fue la señora Dolores Bedoya la que corrió por las calles de Guatemala con un farol en sus manos, buscando a los ciudadanos para que se congregaran en la plaza, frente al cabildo donde estaban reunidas las diputaciones provinciales de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.
El pueblo entero se mantuvo afuera del ayuntamiento con sus lámparas y faroles, y gracias a sus llamados y presiones lograron que se declarara la Independencia; ante tal noticia, los habitantes guatemaltecos empezaron a vociferar en una sola garganta 'Viva la Patria', 'Viva la Libertad'.
Desde ese momento y año con año, el pueblo desfila con faroles conmemorando las festividades de la independencia.
En El Salvador, todas las entidades del Estado entonaron el Himno Nacional concentrándose en dos núcleos, Casa Presidencial y el Parqueo La Rosa de los Vientos de la Asamblea Legislativa. A la actividad se unen las empresas privadas. Esta tradición se realiza año con año previo al 15 de septiembre.
En el caso de Nicaragua una de las principales celebraciones es en alusión a la Batalla de San Jacinto, un acto encabezado por el presidente el día 14 de septiembre. A diferencia de los demás países los principales desfiles se realizan el día 1 de septiembre, aunque esta fecha puede variar en ocasiones. Mientras que el día 15 se realiza la lectura del Acta de Independencia de Centroamérica en todos los colegios Estatales de Nicaragua, en un acto de conmemoración.
Así como en Guatemala, también El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, los pueblos hermanos centroamericanos se congregan a celebrar en una misma fecha.