Grabaron el asesinato y le enviaron el video a su mamá: el caso de Leyla Monserrat en México
La adolescente fue engañada, asesinada y enterrada en el patio de una vivienda. Autoridades confirmaron que murió por asfixia mecánica
- Actualizado: 04 de abril de 2026 a las 19:50
El feminicidio de Leyla Monserrat, una adolescente de 15 años en Sonora, ha generado indignación tras revelarse que sus agresoras, dos menores de edad, grabaron el momento del crimen y el video fue enviado posteriormente a la madre de la víctima.
El caso ocurrió en el municipio de General Plutarco Elías Calles, en Sonora, México, donde la joven fue reportada como desaparecida el 25 de septiembre de 2025.
Su cuerpo fue localizado una semana después, el 2 de octubre, enterrado en el patio de la vivienda de una de las implicadas.
De acuerdo con el testimonio de la madre, Carmen Becerra, las responsables del crimen eran amigas cercanas de su hija, identificadas como Britany y Montse, quienes no solo habrían participado en el asesinato, sino que también documentaron el hecho en video.
“Las pruebas que se mostraron es un video contundente en el que ellas le están arrebatando la vida a mi hija, hasta grabaron todo”, relató la madre en una entrevista televisiva, donde además denunció la crudeza del acto.
Según las investigaciones preliminares, la víctima acudió al lugar sin sospechar lo que ocurriría.
En el material audiovisual, se observa que la adolescente se encontraba tranquila momentos antes del ataque, convencida de que recibiría una sorpresa.
Tras el crimen, las menores intentaron ocultar el cuerpo al cubrirlo con cal y enterrarlo en el patio de la vivienda donde ocurrieron los hechos, lo que permitió su hallazgo días después por parte de las autoridades.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora confirmó que la causa de muerte fue asfixia mecánica y que existen pruebas audiovisuales y forenses que vinculan directamente a las menores con el feminicidio.
El caso también ha puesto en evidencia antecedentes de conflictos entre las involucradas. Según la madre, meses antes del crimen, su hija había dejado de relacionarse con las agresoras, y un día antes de su desaparición habría sido víctima de burlas y acoso.
“Ni con la cárcel me pagan el daño que le hicieron”, expresó Carmen Becerra, quien también lamentó no haber podido despedirse de su hija debido a las condiciones en que fue encontrado el cuerpo.
Las dos menores, de 13 y 15 años, permanecen bajo resguardo de las autoridades en el marco del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes, mientras avanza el proceso judicial.