A pesar de encontrar la hostilidad de sus vecinos de Sudamérica y otras partes del continente americano, el nuevo presidente paraguayo Federico Franco encontró en varios gobiernos europeos el apoyo que necesita en estos momentos de aislamiento político.
La destitución de Fernando Lugo como presidente de Paraguay por el Senado del país desató la reacción de los mandatarios sudamericanos contrarios a la misma, aunque algunos han matizado sus declaraciones y solo hablan de un “mal sabor de boca”, contrario a los radicales izquierdista como Hugo Chávez y Rafael Correa, presidentes de Venezuela y Ecuador, respectivamente, que claman por la salida de Paraguay de los organismos regionales.
Europa
Pero los gobiernos europeos reaccionaron algunos con apoyo a lo sucedido en Paraguay, la destitución de Lugo, mientras otros sencillamente han obviado el asunto y lo dejan a las instancias de la Unión Europea. Los gobiernos de Alemania y España respaldaron lo ocurrido en Paraguay y extendieron su reconocimiento a Franco.
El expresidente Fernando Lugo aceptó la decisión del Congreso de destituirlo, en un procedimiento constitucional normal de cambio de gobierno, dijo el ministro de Cooperación Económica y de Desarrollo de Alemania, Dirk Niebel, tras entrevistarse con el nuevo jefe de Estado, Federico Franco.
“El presidente saliente (Fernando Lugo) con su discurso (final) ha tomado nota de esta decisión y por eso nosotros pensamos que ha sido un proceso normal de cambio de gobierno, no de elecciones, pero un proceso normal”, expresó Niebel en el palacio de Gobierno.
El funcionario visitó a Franco en compañía del embajador alemán en Asunción, Claude Robert Ellner.
Por su lado, España instó al “pleno respeto a la institucionalidad democrática” en Paraguay y a “salvaguardar la convivencia pacífica del pueblo paraguayo”, tras la destitución del presidente Fernando Lugo.
“El Gobierno español ha tomado nota de la decisión del presidente Lugo de acatar la resolución del Senado por la cual le destituía de su cargo”, indicó Madrid en un comunicado.
“España defiende el pleno respeto a la institucionalidad democrática y el Estado de derecho y confía en que Paraguay, en el marco del respeto a su Constitución y a los compromisos internacionales, logre encauzar la actual crisis política, así como salvaguardar la convivencia pacífica del pueblo paraguayo”, agregó.
Lugo fue destituido el viernes luego de que el Senado lo hallara culpable por una mayoría de 39 votos de 43 de “mal desempeño de sus funciones”.