Tegucigalpa

Libre de vendedores Paseo Liquidámbar ante blindaje policial

Unos 150 agentes de la Policía Militar de Orden Público (PMOP) y 50 de la Policía Nacional, en coordinación con 100 inspectores municipales, tienen acorazado el centro histórico.

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14.12.2013

El esfuerzo en conjunto de tres instituciones para proteger las instalaciones del centro histórico ha comenzado a generar los resultados que por años había esperado la población.

Las calles y avenidas del patrimonial sitio se encuentran blindadas por la presencia de más de 300 agentes de la Policía Militar de Orden Público (PMOP), la Policía Nacional, Municipal y los inspectores de la Gerencia de Orden Público de la comuna capitalina.

El fuerte desplazamiento hizo que las conflictivas aceras y vías peatonales estuvieran limpias de buhoneros, lo que generó la satisfacción de miles de capitalinos que a diario circulan por la plaza.

Jorge Sierra, habitante del barrio El Chile, se mostró asombrado por el ir y venir de los patrulleros y su constate aparición por cada esquina.

“Estas acciones eran urgentes aquí. Cuando hay ventas ambulantes la delincuencia aumenta”, manifestó.

Igual satisfacción mostró el gerente de una tienda ubicada en el Paseo Liquidámbar, quien por temor a represalias no se identificó.

“Si los operativos montados no se van, el comercio y la seguridad de las personas están garantizados”, manifestó.

La acciones

Garantizar la libre locomoción y la seguridad de los ciudadanos en el casco histórico es un reto que al parecer las autoridades están dispuestas a ganar en esta Navidad.

Es así que para ejercer un control efectivo del lugar, las Fuerzas Armadas de Honduras (FF AA) desplazaron unos 150 militares al sector.

Santos Nolasco, portavoz de la institución castrense en las acciones de Operación Libertad, aseguró que la misión encomendada por el alto mando es garantizar la seguridad y los bienes de las personas.

“Vamos a tener presencia militar en todos los espacios donde hay mayor concentración de personas”, manifestó.

Añadió que al paso de esta misión los agentes harán énfasis en el resguardo de centros comerciales, instituciones bancarias, mercados y el centro histórico.

“Ahora viene la temporada fuerte del comercio en la ciudad por el pago de los aguinaldos y hay que proteger la población de la delincuencia”, manifestó.

Nolasco dijo además que no se permitirá en el Paseo Liquidámbar aglomeración de vendedores en zonas que no están autorizadas.

A este esfuerzo de proteger a la población y las instalaciones del Paseo Liquidámbar se unen 50 agentes de la Policía Nacional.

Asimismo trabajan en labores de supervisión y control más de un centenar de inspectores y agentes de la Policía Municipal.

Francisco Martínez, miembro de la Policía Turística que custodia los museos del casco histórico, destacó el trabajo en equipo que se realiza en el sector.

“El trabajo conjunto refleja buenos resultados. Desde que iniciaron los operativos los casos de robo, invasión de vendedores y desorden público han bajado considerablemente”, indicó.

Extranjeros

Según el Juzgado de Policía Municipal, las calles de centro histórico amenazan con ser invadidas hasta de 4,500 buhoneros en Navidad.

Es así que el riesgo de lidiar con vendedores ambulantes ha sido latente y los intentos por detenerlos han terminado en enfrentamientos violentos.

Fredy Casasola, titular de la dependencia municipal, admitió que en cada operativo hay mucho riesgo y en muchos casos los perjudicados han sido los inspectores.

Según el funcionario, se han logrado identificar vendedores procedentes de los países vecinos de Guatemala, El Salvador y Nicaragua.

Ante la dimensión del problema, Casasola solicitó el apoyo permanente de la Policía Nacional y el Ejército para mantener el orden público en el turístico lugar capitalino.

“Solo unidos podremos detener a los vendedores ambulantes en el Paseo Liquidámbar”, apuntó.

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