Tegucigalpa

Modernidad y desarrollo en dos colonias capitalinas

18 meses bastaron para que 165.5 millones de lempiras procedentes del BID cambiaran la vida de 10,190 habitantes de la Villa Franca y Villa Cristina.

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04.08.2013

Imaginar hace 18 meses la modernidad y desarrollo urbano que hoy develan las colonias Villa Cristina y Villa Franca no era más que un cuento de hadas para las 2,000 familias que en ellas habitan.

Cuando los ingenieros del Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS) plantearon a la comunidad la propuesta de transformar su urbe en un polo de desarrollo, les recibieron con incredulidad.

Sin embargo, el inicio de los estudios y la contratación de más de 400 jóvenes de la comunidad para trabajar con la compañía ejecutora cambiaron la historia.

A la fecha están concluidos las 16 grandes obras que se ejecutaron en estas colonias, bajo el primer programa de interés social que les imprime un horizonte de prosperidad.

El proyecto

La inversión de 165.5 millones de lempiras en calidad de préstamo que otorgó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) significó para ambas colonias un cambio radical en infraestructura, servicios públicos, educación y recreación.

Es así que en un año y medio de trabajo se construyeron 2,289 metros cúbicos de muros de concreto, 16,014 kilómetros de cunetas y 3,952 kilómetros de pasajes con gradas.

Además se ejecutaron 4.81 kilómetros de pavimento con concreto hidráulico y 19 kilómetros de tubería para alcantarillado sanitario. Al sistema de agua potable también le fueron agregados 10,665 metros de tubería.

En el caso del alumbrado público se iluminaron más de 58.4 hectáreas con el reemplazo de todos los materiales: cables, postes y lámparas.

En educación se rehabilitaron dos kínderes, que constan de un salón de usos múltiples, dos salones de clase, una biblioteca y dos módulos sanitarios.

Entretanto, en los terrenos baldíos se levantaron dos canchas polideportivas y una más fue techada. En espacios públicos se sembraron 2,386 árboles, convirtiéndolos en oxigenadoras áreas verdes.

Histórica transformación

La transformación de estos dos sectores es un trabajo inédito en materia de infraestructura urbana.

A pesar de ser zonas de alta vulnerabilidad social, hay una cantidad incalculable de ayuda indirecta para los vecinos del Distrito Central.

Tal es así que con el sistema sanitario de estas comunidades, 1,953 viviendas ya no descargan aguas residuales en la quebrada de El Sapo.

Este es un beneficio para 62 mil habitantes de 12 colonias de Comayagüela que estaban expuestos a inundaciones.

Sireya Díaz, coordinadora del programa de Vivienda de Interés Social del FHIS, recordó que al inicio se consultó a la comunidad cómo les gustaría vivir y que hoy en día pueden decir: ¡misión cumplida!

La ingeniera acreditó el éxito de la obra más que a los aportes financieros, a la participación activa de la comunidad.

“En ocasiones hubo hasta 50 cuadrillas y la comunidad se organizó por grupos. Era agradable ver a mujeres encargadas de la seguridad y a varones que ayudaron para que la meta se cumpliera”, recordó.

El líder comunitario de la Villa Franca, Óscar Barahona, comentó que la transformación de la colonia es un sueño que nunca imaginaron.

Los 30 años de vivir entre el lodo, la insalubridad; vulnerables a la inseguridad por la oscuridad, el riesgo social ante la falta de áreas de esparcimiento y el pobre acceso a la educación pasaron a la historia.

Extensión

El éxito de este proyecto sirve de impulso para que organismos de crédito internacional se motiven a invertir más.

Es así que el grupo ejecutor, trabaja en la socialización de la misma iniciativa en nueve barrios y colonias más.

Entre las zonas identificadas están: San Juan del Norte, Buenas Nuevas, Brisas de la Laguna, Las Pavas y Alemania.

Se suman a la lista la Ramón Amaya Amador, Montes de Bendición, David Betancourt y la Arciery.

Estos proyectos están en proceso de socialización a lo interno de las comunidades y en la elaboración de diseños que deberán ser entregados en septiembre próximo.

En esta segunda etapa se tiene previsto atender las necesidades de unas 3,200 viviendas en forma simultánea.

Más de 300 jóvenes procedentes de las comunidades serán capacitados en el Instituto de Formación Profesional (Infop) en el área de la construcción a fin de que sean ellos los edificadores de su desarrollo.

Para iniciar hay identificados 63 millones de dólares (1,260 millones de lempiras), de los cuales siete son donaciones de países nórdicos. El resto son créditos del BID y del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

El ministro del FHIS, Robeto Zablah, estimó que la misión es dejar los diseños y los préstamos asegurados ya que están a meses de recibirlos.

“Estos compromisos van a quedar suscritos de manera que ninguna autoridad pueda desconocerlos”, aseveró.

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