Tegucigalpa

57% de capitalinos no logran recuperar artículos empeñados

Casas de empeño venden cosas al doble del valor prestado. Exigen regular estos negocios.

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03.04.2013

Con dolor en su alma, don Ricardo Mendoza observaba el equipo de sonido que un día fue suyo y ahora estaba en el rincón de remates de una casa de empeño.

La pérdida de su empleo en marzo del año pasado lo obligó a separarse de su “caja de música” para poder llevar al médico a su hijo menor que cayó grave con amigdalitis.

“Uno sin trabajo y con un hijo enfermo hace lo que sea para salvar a su pequeño y eso me tocó a mí, hoy regresé a ver si podía recuperar mi equipo, pero ya es tarde”, lamentó.

El pesar de don Ricardo lo comparten decenas de capitalinos que no pueden recuperar los artículos que entregan en calidad de garantía en los comercios de préstamo no bancarios.

Plazos de vencimiento

Celina Montoya, propietaria de la casa de empeños Cash-Cash de Comayagüela, asegura que después de dos meses, si el cliente no llama o regresa al comercio de préstamos, su artículo es puesto a la venta.

“Nosotros les damos un plazo mínimo de 60 días a los clientes para recuperar sus artículos y se puede ampliar sí ellos regresan a pagar intereses cada mes”, aseveró.

La cuota de un 10 por ciento, sobre el monto del préstamo, resulta inalcanzable para muchos ciudadanos y si el préstamo es alto la tasa puede llegar hasta un 30 por ciento.

“Imagínese 200 lempiras mensuales para un hombre sin trabajo, es mejor invertirlos en comida”, replicó don Ricardo.

Y es que muchos ciudadanos dejan en el olvido los frutos de su esfuerzo de años, como electrodomésticos, vehículos, motocicletas y hasta generados eléctricos.

Pablo Enríquez, administrador de uno de estos negocios, informó que por lo general más de la mitad de los artículos entregados por sus dueños no son retirados.

Esta tendencia es el denominador común en muchos de estos establecimientos, por lo que varios propietarios estimaron que el 57 por ciento de los productos empeñados caen en situación de remate.

“Nuestro fin no es quedarnos con las cosas, sino recuperar el dinero invertido, por eso hemos optado por prestar menos para que a los propietarios se les haga más fácil recuperar sus artículos”, argumentó.

Cuando un artículo cae en la exhibición de “remate” en una casa de empeño, cualquier intento del propietario por recuperarlo es nulo.

Esta situación la aprovechan muchos cazadores de fortunas que compran los artículos en oferta para revenderlos luego a un precio mayor.

Rogelio Aguilar es un comerciante de artículos usados y comentó que en las casas de empeño tiene sus mayores y mejores proveedores de aparatos eléctricos, herramientas y artefactos para el hogar.

“En estos negocios compro una refrigeradora hasta por 2,000 lempiras y con algunos arreglos la puedo revender hasta por 3,500”, reveló.

Como él, muchos ciudadanos acuden a estos lugares para equipar su hogar. Algunos carpinteros, soldadores y fabricantes de productos realizados con estructuras metálicas equipan sus talleres con herramientas en buen estado y a un bajo costo.

Una lijadora se puede comprar a tan solo 300 lempiras, una cortadora de madera a 500, un taladro a 500 y una soldadora por 1,000 lempiras.

Las ventas de las casas de empeño resultan un buen negocio para los prestamistas y revendedores, pero la peor decisión para muchos ciudadanos que pierden artículos y bienes de gran valor ante una necesidad.

Para el caso, una tableta electrónica que en el mercado tecnológico se cotiza por 20,000 lempiras, en estos lugares es rematada por apenas 6,000, pues al dueño solo se le prestaron 3,000 lempiras.

Un vehículo turismo modelo 90 es rematado por 50,000 o 60,000 lempiras y a su propietario se le prestó menos de la mitad de este valor.

Muchos clientes se quejan del abuso que comenten algunos prestamistas.

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