Aún faltaban muchas horas para concluir la jornada de trabajo en las oficinas de Correos de Honduras (Honducor), sin embargo el pequeño Fernando José Alvarado, de cinco años de edad, literalmente empujaba a su madre a ingresar a las instalaciones.
“Apúrate mami, que van a cerrar el correo y tengo que enviar mi cartita”, repetía.
Al ver el afán de su hijo, la señora tuvo que cargarlo y luego sentarlo sobre el estante de atención al cliente para que pudiera comprar lo más rápido posible un sello postal.
“Quiero mandar esta carta”, manifestó el pequeño al encargado de recibir las misivas.
Su progenitora le indicó dónde tenía que colocar la estampilla y luego de ponerla en el lugar indicado, corrió hacia el buzón a depositarla.
El destino hacia donde dirige su correspondencia lo evidenciaba todo: al Polo Norte, Norte América.
Como la carta de Fernando están las de cientos de niños capitalinos y de los alrededores del Distrito Central, que por tradición llegan cada año en diciembre a esta dependencia.
La motivación es el mágico y frío Polo Norte y aun más saber que en esas lejanas tierras, un viejecito bonachón, de barba blanca y que viste de rojo, tiene un gran taller donde se elaboran miles y miles de juguetes para los niños del mundo y también para Honduras, en especial su capital.
Mágica tradición
“Hola querido Santa Claus, me llamo Víctor Ramón Sánchez y soy un niño muy especial, me gustaría ser tu ayudante y repartir muchos juguetes a los niños...”.
Este es solo un ejemplo de lo que le expresan los pequeños a este personaje cuya existencia viaja entre la ficción y la realidad.
El propósito que los niños persiguen al enviarle correspondencia a Santa es hacerle saber que la Navidad está por llegar, que se han portado bien, que aprobaron su grado y que sus buenas acciones deben ser recompensadas con un obsequio.
“Hay una tradición muy bonita que tienen los niños de la capital y es que en los primeros días de diciembre traen las cartitas que le escriben a Santa Claus. Es muy bueno que los niños crezcan con ese gozo que deben sentir por la Navidad”, declaró Efraín Salgado, gerente de Honducor.
Las cartas dirigidas al famoso personaje de la Navidad comienza a llegar al Correo Nacional desde finales de noviembre.
Hasta el viernes 21 de diciembre, más de 200 pequeños capitalinos habían enviado sus cartitas a Santa Claus.
No menos de 15 menores desfilan a diario por las oficinas del Correo Nacional a depositar sus misivas con destino al lejano Polo Norte.
Por este envío deben cancelarse cinco lempiras, que corresponden al valor del sello postal.
“Entre 15 y 20 niños vienen a diario aquí al correo a traer sus cartitas para Santa Claus. A su correspondencia se le da el trámite normal requerido”, declaró Francisco Munguía, jefe de Despacho Público de Honducor.
¿Pero qué le escriben los niños a su querido Santa? En su mayoría hacen una lista extensa de regalos, desde costosos como celulares, iPad, ropa y zapatos de moda hasta sofisticados juguetes y accesorios.
Empero hay quienes como Brian Isaac Ramírez exponen la realidad del país y piden para esta Navidad que haya paz y que cese la maldas.
Otras cartas, como la de Gerson Izaguirre, revelan en sus párrafos la precaria situación de Honduras. “Aquí en nuestro país Honduras las cosas están bien difíciles”, se lee entre líneas.
El pequeño Diego Hernández no pidió un juguete para él, sino para su primito que es un niño especial.
También hay peticiones inusuales como las de un trabajo o medicinas para un familiar o bien útiles escolares.
“Yo lo único que le quiero pedir a Santa es que me traiga un carro grande, con eso me voy a conformar, yo me he portado muy bien”, manifestó Denis Ariel Sánchez, una vez que salía del correo acompañado de su hermana Karla Sánchez.
Cabe mencionar que hay niños como Daniel Alejandro Girón, que decoraron de manera original sus cartas.
Premio a la fidelidad
Por tercera ocasión EL HERALDO asume su compromiso con la empresa Honducor de premiar a aquellos niños de escasos recursos económicos que envían sus cartas rumbo al frío Polo Norte. “Queremos compartir con aquellos niños que siempre han mantenido viva esa tradición, no solo de creer en Santa, sino de escribirle para hacerle sus peticiones”, declaró María Ortiz, editora de la sección Metro.
Como un regalo en el Día de Reyes, los niños seleccionados recibirán sus regalos.