A lo lejos las sirenas se dejaron escuchar y una llamada al 198 puso en alerta al Cuerpo de Bomberos. Esta vez la alarma no era para atender una emergencia de un incendio o de un rescate.
La llamada venía desde el Santuario de Suyapa, la Morenita quería reunirlos junto a ella para reiterarles su protección maternal e invitarlos a ir al encuentro de su hijo Jesucristo.
Loable misión
En el segundo día de la novena con motivo del 265 aniversario del hallazgo de la imagen de la Virgen de Suyapa, el heroico y benemérito Cuerpo de Bomberos dijo presente para participar de esta fiesta nacional.
Este es el segundo año consecutivo que esta entidad de servicio tiene el privilegio de dedicar un día especial a la Virgen de Suyapa.
Una réplica de la imagen de la patrona de Honduras, colocada sobre el anda que portaban miembros de la entidad bomberil, encabezó la solemne procesión, seguida por la plana mayor de oficiales.
La acompañaban personal de los diferentes departamentos: administrativo, Oficina Técnica de Seguridad y Prevención contra Incendios, Infantiles, Brigada de Bomberos Forestales, equipos de rescates, Sección de Operaciones y Paramédicos.
A ritmo de la marcha Washington Post y el himno popular 'Virgen de Suyapa', interpretados por la banda marcial de la benemérita institución, la Morenita fue llevada hasta el interior del santuario, donde fue recibida por una lluvia de aplausos.
La eucaristía fue oficiada por el párroco de la comunidad de Suyapa y capellán del Cuerpo de Bomberos, Hermer Sorto.
La homilía se basó en el Evangelio según San Juan, que hace alusión a las bodas de Canaán, y las emergencias que tuvo la Virgen María cuando se acabó el vino y se lo solicitó a su hijo Jesucristo, pero el mensaje se adecuó a la labor bomberil.
'Hay que resaltar la labor y la misión de abnegación que realiza cada uno de los bomberos, que la Virgen de Suyapa les conceda todas las gracias. Es el momento oportuno para recordarles que tienen una madre que recoge sus plegarias y las presenta ante su hijo', expresó el presbítero.
Sorto comparó la intersección de la madre del cielo, con la prontitud de los bomberos al momento de atender emergencias y que estas no solo se limitan a combatir incendios, sino que salvan vidas y protegen el ambiente.
'Estas son misiones que dignifican a nuestra madre, arriesgan la vida, se exponen al peligro, por eso esta institución engrandece a Honduras, y le dedicamos el tiempo que ellos ameritan en esta celebración en honor a la patrona', expresó.
Esta es la primera celebración en honor a la Virgen de Suyapa a la que asiste Jaime Omar Silva, en su condición de comandante general.
Ofrendas de amor
Llegado el momento del Ofertorio, los bomberos no solo llevaron ante el altar de la reina de Honduras sus plegarias, sino que sus herramientas y el equipo con el que diariamente se enfrentan en su misiones a favor de los demás.
Bomberos rescatistas, de combate de incendios, parámedicos, infantiles y voluntarios ofrecieron cuerdas, eslabones, pitón de fragmentación y flores, como el pan y el vino, que luego de la consagración se convierten en el cuerpo y sangre de Cristo.
Este fue un momento emotivo para Kelly Ramírez, quien durante nueve años sirvió como bombero voluntaria y en la actualidad es permanente.
Siendo niña presenció un incendio en su vivienda, localizada en el barrio El Chile, donde hubiera perecido consumida por las llamas, pero se salvó gracias a Dios y a la Virgen de Suyapa.
'Dios y la Virgen de Suyapa me salvaron, de ahí nació mi vocación de ser bombero y mi devoción por la virgencita', declaró.
Con esta celebración los bomberos rindieron tributo a la Morenita de Suyapa.