Tegucigalpa, Honduras.- En la avenida Juan Ramón Molina, específicamente en la parte posterior del Congreso Nacional y en las cercanías del puente La Isla, ciudadanos y comerciantes denunciaron cables caídos que representan un serio peligro para quienes transitan por esta zona de alto flujo vehicular y peatonal.
Los ciudadanos señalan que el problema se mantiene visible a simple vista, con cables colgando a baja altura y otros tendidos sobre aceras y parte de la vía, lo que obliga a peatones a desviarse y exponerse al tráfico.
De acuerdo con los afectados, esta situación no es reciente, ya que los cables permanecen en el sitio desde hace aproximadamente tres semanas sin que hasta el momento se haya realizado una intervención para su retiro o reparación.
El riesgo se ha incrementado con el paso de los días, debido a que los cables presuntamente corresponden a líneas eléctricas y de servicios de telecomunicaciones, lo que agrava la preocupación por posibles incidentes.
Vecinos del sector han reportado ya algunos daños menores a vehículos que transitan por la zona, así como situaciones de riesgo para peatones que han tenido que esquivar los cables para evitar accidentes.
“Esto es un peligro constante, aquí pasan estudiantes, trabajadores y gente que viene al Congreso. Nadie viene a arreglar esto”, expresó Sonia Flores, residente del sector.
Los habitantes hacen un llamado urgente a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), para que verifique si parte del cableado corresponde a su red y proceda a las acciones de seguridad correspondientes.
Asimismo, solicitan la intervención de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL), ante la posibilidad de que también existan líneas de empresas privadas de cable o internet involucradas.
De igual forma, piden a la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) que coordine acciones interinstitucionales para atender la emergencia en este punto de la ciudad.
Los denunciantes señalan que las empresas de cable y servicios instalados en la zona también deben asumir responsabilidad en el mantenimiento y retiro de infraestructura en mal estado o en desuso.
Hasta el momento no se ha observado presencia de cuadrillas técnicas ni señalización preventiva que advierta del peligro en el área afectada.
La falta de intervención aumenta el riesgo de accidentes de tránsito, especialmente en horas de la noche cuando la visibilidad disminuye considerablemente.
Comerciantes del sector coinciden en que la situación afecta también la movilidad y la actividad económica, ya que algunos clientes evitan circular por el área ante el temor de incidentes.