Tras una odisea de esfuerzo y resiliencia, y de mostrar a cada paso que la voluntad humana es una fuente inagotable de fortaleza, Wendy Jackeline Urbina, originaria de San Pedro Sula, ha celebrado la apertura su clínica de podología en la ciudad de Säffle, Suecia, representando el fin de una ardua carrera por la realización, que a su vez es el inicio de un nuevo capítulo en su historia.
Han pasado ya ocho años desde que Wendy arribó a Suecia, y para ella el clima, el idioma y la cultura ya le son naturales, aunque jamás ha olvidado sus raíces catrachas, pues siempre considerará a Honduras un país hermoso aún con todos sus defectos. Ese espíritu patriota acarrea consigo una de las características más llamativas de los hondureños: la solidaridad con el prójimo.
Tras una carrera como odontóloga en Honduras, ayudando a las personas a obtener su sonrisa soñada, ahora Wendy se embarca en una nueva profesión, siempre enfocada en el bienestar de las personas a su alrededor, cuidando de su salud, pero esta vez, de sus pies, con su nueva clínica de podología Medicinsk Fotvård & Hälsa (Podología Médica y Salud), ubicada estratégicamente cerca del centro de Säffle.
La clínica recién inaugurada tiene un enfoque especializado en podología, el cuidado de los pies, atendiendo problemas de la salud relacionados como callosidades, infecciones, problemas en las uñas y otras afecciones que puedan afectar los pies, que como bien sabemos, son quienes nos llevan de un lugar a otro y, por lo tanto, merecen su especial cuidado.
La inauguración se llevó a cabo en un ambiente de júbilo absoluto, con los invitados disfrutando de una visita guiada por la clínica y deliciosos bocadillos, bajo el manto de la clásica hospitalidad catracha. La clínica se encuentra ubicada en la calle Sundsgatan 37, 66142, en Säffle, Suecia, y ya está lista para ayudar a todos los pacientes que requieran de asistencia brindada por expertos con la mayor atención posible.
Con esta apertura, Wendy Jackeline Urbina reafirma que los sueños se construyen con perseverancia, valentía y un corazón dispuesto a servir. Su clínica no solo simboliza un logro personal, sino también una contribución significativa a la comunidad que ahora llama hogar. Así, con la misma pasión que la ha guiado desde Honduras hasta Suecia, Wendy emprende esta nueva etapa decidida a seguir dejando huella, paso a paso, en cada persona que confíe en su cuidado.