Cynthia Cornejo es una inmigrante hondureña de 16 años que esperaba ayer con ilusión el momento de presentar su aplicación para evitar la deportación y recibir un permiso temporal en Carolina del Norte.
“Estoy muy feliz”, dijo la joven, quien cursa el penúltimo año de secundaria. “Desde que se anunció esto, fuimos con mi mamá donde un abogado y ya tengo todos mis papeles, estoy lista para agarrar la aplicación”.
Cornejo tenía siete años cuando llegó a los Estados Unidos y, aunque, siempre supo que era indocumentada, tomó conciencia de ello al ingresar a la secundaria y al ver que tenía pocas opciones de ir a la universidad, empezó a desinteresarse por los estudios.
“Me desilusioné tanto que ya no iba a la escuela, pero gracias a una maestra me di cuenta que sí había oportunidades para los indocumentados y me he convertido en una buena estudiante”, dijo la joven, quien está decidida a estudiar psicología. “Yo sí quiero ir a la universidad, no quiero que me pase lo que a mi mamá, que ha tenido de pasar por mil trabajos solo por ser indocumentada”, comentó.
La menor es una entre decenas de jóvenes hondureños que comenzaron ayer el proceso de inscripción para beneficiarse con las reformas migratorias recién adoptadas por la administración de Barack Obama y que contemplan la aprobación de permisos temporales a menores que ingresaron de manera ilegal a los Estados Unidos.
Los jóvenes deben cumplir una serie de requisitos para ser beneficiados con un permiso de trabajo temporal y renovable que, aunque no significa la residencia, podría representar el camino para alcanzar un estatus migratorio regular en los Estados Unidos.
El primer requisito es haber ingresado antes de los 16 años de edad a territorio estadounidense y un segundo requerimiento es haber residido ininterrumpidamente en dicho país durante al menos cinco años antes de la fecha de la reforma anunciada por la Casa Blanca.
Un tercer requerimiento es haber obtenido un título en el sistema de educación secundaria y continuar sus estudios en el nivel superior o estar sirviendo a las Fuerzas Armadas.
El cuarto requisito tiene que ver con el récord de conducta de la persona, es decir, no tener ningún tipo de antecedentes criminales y un quinto requerimiento es que la persona no sea mayor de los 30 años de edad.
Esta medida favorecerá a más de 5,000 jóvenes catrachos que residen de manera ilegal en los Estados Unidos, estiman algunos líderes hondureños en aquel país.