Ricardo Puerta es un estudioso del fenómeno migratorio nacional e internacional y considera que en este momento los hondureños han entendido que la migración indocumentada es peligrosa y la menos recomendable.
En ese sentido, estima que para los próximos 10 o 15 años el trabajo temporal tendrá un repunte importante entre los connacionales para buscar mejores derroteros en el extranjero.
Actualmente en Canadá es donde el proyecto de empleo temporal (de dos años) ha tenido más crecimiento.
Hace un par de años hubo una intención de aprovechar la oferta de algunas granjas agrícolas en Estados Unidos, pero hubo limitaciones legales que obstaculizaron la conclusión de la idea.
Puerta, que también es doctor en sociología, afirma que la migración masiva tradicional entró en un proceso decreciente.
La oferta de trabajos temporales, afirma, vendrá incluso del viejo continente, especialmente España.
Potencial temporal
Puerta explicó que actualmente hay tres vías mediante las que los hondureños emigran.
La primera forma es “la tradicional masiva”, es la usada por miles de migrantes, por tierra e indocumentada hacia Estados Unidos.
El segundo camino es la legal, con visa, selectiva y aérea, es decir, la gente que se va hacia Estados Unidos con visa de turista y se queda ilegalmente en esa nación. No hay datos específicos de cuántos hondureños se quedan en esa nación mediante esta vía.
Lo que sí se conoce es que en 2008 el consulado de esa nación acreditado en Tegucigalpa recibió cerca de 48 mil peticiones de visado, de las que cerca de la mitad se otorgaron, de acuerdo con lo que informó el cónsul estadounidense de ese entonces,
Douglas Benning.
“La tercera es la migración temporal, una corriente emergente para laborar en la agricultura en Estados Unidos, Canadá y España”, dijo.
En Estados Unidos por ejemplo, argumentó, la reforma migratoria podría abrir las puertas para este tipo de programas. Puerta aclaró que la migración para desempeñar trabajo temporal en ningún momento sustituirá, por decirlo de alguna forma, la migración masiva e indocumentada, pero sí tendrá un repunte muy importante en los próximos años.