Uno de los sospechosos detenidos por el crimen del periodista Alfredo Villatoro es policía, dijo este domingo la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) Julieta Castellanos.
En declaraciones a la emisora HRN, la socióloga hondureña dijo que la principal responsable de la situación de inseguridad que atraviesa Honduras es la Policía.
'Hay una causa fundamental que nosotros vemos, casi en todos los hechos delictivos o en muchos hechos delictivos sale un policía o un expolicía que está involucrado o supuestamente involucrado hasta que no se defina específicamente en un juicio que es culpable', expresó.
'En el caso del secuestro y asesinato del periodista Villatoro tenemos un policía que está involucrado y que estaba en Danlí guardando prisión', acotó.
Muchos de los crímenes en Honduras 'salen de las cárceles (...) desde ahí se dispone, se instruye, se recibe (órdenes) la parte de una extorsión, etc'.
Señaló además que 'la Policía es la que vigila las cárceles de Honduras, uno se pregunta si estas personas son estudiadas, son expertas, han visitado otros centros penales, saben cómo hacen las cosas porque las cárceles siguen siendo un núcleo, un recinto donde están guardados los delincuentes, pero tienen afuera a sus nexos que actúa'.
No obstante, Castellanos consideró que a ese tema 'no se le da la dimensión de gravedad que tiene'.
'Vimos que dos personas que supuestamente están involucradas en el secuestro
y asesinato
del licenciado Villatoro estaban recluidos en Danlí, y uno de ellos es policía', reiteró.
Dijo que este agente 'tiene un expediente en la Corte Suprema de Justicia (CSJ), tiene una condena, pero es todavía policía'.
La rectora dijo que hay una responsabilidad institucional que la Policía todavía sigue sin asumir.
'La Policía todavía sigue pensando que la ciudadanía los critica y los ataca, cuando es al contrario, la Policía es la que ataca a la ciudadanía (...) porque no han sido capaces de una formación policial y de una estructura de funcionamiento que permitiera que sus cuerpos estuvieran lo menos posible contaminados, porque se sabe que siempre hay niveles de contaminación en un cuerpo policial, pero deben haber las estructuras y los mecanismos para la investigación interna y para la remisión de esas personas a los tribunales'.
Esa situación sería la que 'impide que algunas autoridades tomen decisiones porque si ellos actúan contra un policía o contra la estructura de corrupción y de criminalidad que hay, la policía les tiene información de algún pariente que les impide entonces actuar con la libertad que el cargo necesita'.
En ese sentido, dijo que el Ministerio Público 'tiene un grado de responsabilidad' porque, aun con todas las carencias que aducen, 'hay casos donde las pruebas, las evidencias, son tan obvias que uno lo que asume es que ellos o tienen temor de tomar decisiones porque son amenazados o también porque tienen un nivel de compromiso, ya sea ellos o sus parientes, con actos delictivos que la Policía los tiene, digamos, subordinados o sometidos'.
En el caso de Alfredo Villatoro, consideró que 'resultó bastante significativo' que tras el crimen, 'un día después ya tenían a las personas identificadas para investigarlas. ¿Desde cuándo la Policía tenía esta informacion y por qué no le dio seguimiento días antes, horas antes?', cuestionó.
Recordó que al día siguiente de la muerte, 'ya tienen identificado en el reclusorio de Danlí las personas que supuestamente estaban en contacto con la negociación y luego las otras personas aquí en Tegucigalpa'.
'Si había esa secuencia, uno se pregunta ¿este fue un asesinato que pudo evitarse, por qué hasta que ya se consumó el acto criminal aparecieron las personas que estaban negociando'.
Estas dudas 'hacen profundizar esa sensación de impotencia y de inseguridad que tenemos los ciudadanos frente a una institución que no actúa', concluyó.
Pocas horas después del asesinato del comunicador hondureña, las autoridades identificaron a dos reos del penal de Danlí, quienes desde el hogar 27 hicieron varias llamadas
a la familia del periodista. No obstante, en ningún momento las autoridades han revelado que uno de ellos sea un agente.
Hasta el momento, las autoridades han capturado a cuatro sospechos del secuestro y asesinato que ha conmocionado a la sociedad hondureña.