Honduras

Una semana para sensibilizar al mundo

La feligresía católica se prepara para conmemorar la resurrección de Jesucristo, que es el día más importante del año y fundamentalmente de la fe cristiana.

07.04.2014

Los tres días de mayor intensidad para la feligresía católica están por iniciar. Aunque en la religiosidad se habla de Semana Santa, la liturgia se refiere a tres días: el Jueves Santo, Viernes Santo y Sábado Santo.

“Las iglesias históricas, la anglicana, la episcopal, la ortodoxa y la cristiana reformada, tenemos un ciclo litúrgico que comienza con el adviento que nos prepara a la Navidad, entramos a cuaresma que nos prepara a lo central, ya que ahí es donde nace el triduo pascual, la fuente de nuestra fe”, explica el padre Ovidio Rodríguez. Para la Iglesia, el inicio de esta cuarentena bíblica arranca el Miércoles de Ceniza, una ceniza que es obtenida de las palmas benditas del Domingo de Ramos y que nos recuerda que venimos del polvo y al polvo volveremos porque el hombre es peregrino, explica el presbítero, quien agrega que otro sentido de esas cenizas es recordar “que somos pequeños y que somos pecadores”.

Y el padre Ovidio destaca que como toda cuarentena desemboca en un paso de Dios. “El diluvio duró cuarenta días y cuarenta noches y Dios hizo alianza con Noé a través del arcoíris. El pueblo de Israel fue esclavo en Egipto 400 años, en la biblia el cuatro con cero es tiempo de prueba”, resume el presbítero.

En el caso de la Semana Santa, afirma, la resurrección de Jesucristo es el día más importante del año y fundamentalmente de la fe cristiana.

Aclara que no se celebra a un muerto, pues como dice Pablo “si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe”.

Tiempos de conversión

“La cuarentena nos encamina a la conversión”, afirma el religioso al destacar que la palabra proviene del hebreo “metanoia”, que significa cambio de mente y de aptitud. Desde el Miércoles de Ceniza los parroquianos iniciaron la preparación espiritual del corazón. La parábola del hijo menor, más conocida como la del hijo pródigo, plasma la cuaresma. “Queremos vernos en la cuaresma como el hijo menor que parte y que quiere ver su vida sin Dios”. Y recuerda que ya “hemos visto que todo lo que el ser humano construye sin Dios se vuelve contra él y lo termina destruyendo”. Trayendo esta parábola a nuestros días, el padre Ovidio enfatiza como se ha ido perdiendo el respeto al triduo pascual, pues en la actualidad en vez de hablar de Semana Santa las personas destacan vacaciones de verano, “y vamos desligando y desvirtuando el tema religioso y por eso cosechamos lo que estamos cosechando: violencia, irrespeto por la vida y por los bienes de los demás”.

En medio de esta situación, muchos hondureños se han preparado vivir plenamente estos tres días de júbilo donde se recuerda la Resurrección del Señor. “Necesitamos de Dios”, aclama el presbítero al señalar que las actividades religiosas no tienen mucha publicidad.

Al referirse al vía crucis, Rodríguez lamenta las cargas de los hondureños. “Miremos la primera estación, Jesús condenado a muerte; cuantos hondureños son condenados a muerte porque no hay medicinas, condenados a no tener una canasta básica fundamental por el impuesto que nos va poner el gobierno, condenados a una mala educación. La condena de Cristo se prolonga a cada ser humano que sufre”, dijo.

En la segunda estación, cuando Jesús es coronado de espinas, qué coronas tiene este pueblo -se preguntó Espinal- de dolor, de frustración, de desencanto. El vía crucis de Jesús se aplica a la vida de cada ser humano. En ese sentido, afirma el padre Ovidio, “queremos sensibilizar a la gente para que no sea ajena al dolor humano, que sea un Simón de Cirene que ayuda a otro a llevar su cruz”. Una cruz que para los hondureños está simbolizada en pobreza, inseguridad y hambre.

Celebraciones

A partir de hoy, cuando el calendario marca el Domingo de Ramos, miles de feligreses asistirán a la procesión de palmas y a la santa eucaristía. Para mañana Lunes Santo habrá una charla sobre el triduo pascual y el Martes Santo será el santo rosario. El Miércoles Santo el mundo católico será testigo del acto penitenciario, mientras que el Jueves Santo la Iglesia se unirá en la santa eucaristía y adoración al Santísimo. El Viernes Santo, hondureños en varias ciudades del país serán testigos del vía crucis, la exaltación a la cruz y comunión. El Sábado Santo se celebrará la Santa Vigilia y el Domingo de Resurrección la santa eucaristía.