Pese a que este viernes los transportistas
de las diferentes rutas que cubren Tegucigalpa,
capital de Honduras, decidieron circular normalmente, amenazaron con extender el paro de sus unidades hasta las ciudades de San Pedro Sula y La Ceiba.
Autoridades del rubro manifestaron este viernes que aún no han recibidos respuesta por parte de las autoridades de seguridad en su protesta por el cobro del mal llamado 'impuesto de guerra'.
Desde horas de la mañana del jueves, los transportistas paralizaron el servicio a nivel de Tegucigalpa,
para exigir
seguridad.
De igual forma exigen una reunión con el ministro de Seguridad, Arturo Corrales, y con el mandatario hondureño, Juan Orlando Hernández.
El presidente de la Federación de Microbuses de la capital, Jorge Sánchez, indicó que debido a que no han recibido comunicación de las autoridades, podrían agudizar el paro.
“Si las autoridades no nos llaman, hay que agudizar las medidas; la dirigencia de San Pedro Sula nos ha manifestado su apoyo total y si necesitamos, ellos también se van a ir a un paro y así sucesivamente, podría ser La Ceiba, con quienes hicimos los contactos necesarios y nos manifestaron que están dispuestos a apoyarnos a un paro general a nivel nacional”, advirtió.
El pasado martes los transportistas de los denominados
buses amarillos paralizaron al menos 160 unidades
como señal de protesta ante la inaguantable extorsión de la cual son víctima diariamente.