Tegucigalpa, Honduras
Las condiciones en las que habita la pequeña Sabini Nicol serán mejoradas gracias a la solidaridad y respuesta inmediata de la Secretaría de Desarrollo e Inclusión Social.
La menor de 11 años, residente en la colonia Villa Nueva, sufre de una extraña enfermedad desde hace tres años que le produce contracciones musculares involuntarias que se presentan como torceduras en su cuerpo.
Según el doctor Aneún López Ferrera, neurólogo pediatra del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), existe la sospecha de que Sabini sufra de una enfermedad genética hereditaria conocida como neurodegeneración por depósito de hierro en el cerebro.
Esta sospecha podría ser confirmada con los resultados de las muestras que fueron enviados al extranjero, según López Ferera.
Vivienda
Sumado a su enfermedad, la pequeña Sabini sufre las limitantes de su humilde hogar de cuatro paredes.
Sin embargo, estas condiciones serán mejoradas tal y como lo confirmó a EL HERALDO el ministro de Desarrollo e Inclusión Social, Lisandro Rosales.
Este funcionario informó que ya giró las instrucciones para que un equipo técnico pueda hacerse cargo de mejorar las condiciones de vida de Sabini.
Esta ayuda será realizada dentro del programa Vida Mejor que desde hace varios meses ha brindado un nuevo techo a cientos de familias de escasos recursos económicos.
La ayuda
La ayuda del pueblo hondureño para la pequeña Sabini no ha cesado en ningún momento.
Según su madre, Francelia Mejía, empleada de una maquila, el aporte de todos los ciudadanos le ha brindado a su hija y a ella una nueva esperanza.
“Yo le doy gracias a todos los hondureños que se han solidarizado con mi hija, a los muchachos que me han llamado de Estados Unidos, no los conozco pero sé que Dios les dará bendiciones por lo que hacen con nosotros”, expresó.