La Rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) está preocupada por una presunta “fragmentación” de compras para la tienda universitaria.
EL HERALDO tuvo acceso a documentación interna de la Máxima Casa de Estudios donde la rectora, Julieta Castellanos, le pide “justificar” y explicar al secretario ejecutivo de Desarrollo Institucional, Armando Sarmiento, el motivo de las compras.
Castellanos le envió una misiva a Sarmiento, con fecha 16 de octubre de 2012, en la que le remite el oficio número DFYP-409 elaborado por el departamento de Finanzas y Presupuesto, en el que se alerta de presuntas compras fragmentadas efectuadas por la dirección que él rectora.
La nota, que firma la rectora, dice que “devuelven tres solicitudes de pago a favor de ‘Pineda Distribuidores’ en vista que el proceso de compra no es el correcto y no se realizó a través de la Rectoría, solicito a usted que a la mayor brevedad justifique el mismo, ya que dicho pago no puede seguir sin cancelarse al proveedor”.
La rectora sigue diciendo: “Le recuerdo que este tipo de acciones afectan a la institución, por tal razón reitero mi solicitud de resolver a la brevedad dicho trámite”.
El oficio de Finanzas
El documento al que la rectora Julieta Castellanos hace mención está firmado por la jefa del departamento, Ritza Aracely de Molina, con fecha del 10 de octubre de 2012.
El oficio, que iba dirigido a la administradora de la Rectoría, Liliam Cabrera Marín, detalla el número de las tres solicitudes de pago hechas por la Dirección de Desarrollo Institucional: 3764, 3765 y 3769. Todas con fecha del 18 de abril de 2012.
La primera (3764) era por un valor de 39,830 lempiras, la segunda (3765) de 62,250 lempiras y la última (3769) por un monto de 90,500. En total, las órdenes sumaban 197,580 lempiras.
El oficio destaca que “se ha observado el incumplimiento de la normativa vigente establecida para la contratación de bienes y servicios, infringiendo el Artículo número 25 de la Ley de Contratación del Estado, el cual no permite que el proceso de contratación o ejecución sea fragmentado”.
Asimismo, continúa el oficio DFYP-409, “(infringe) el Artículo 46 de las Disposiciones Generales del Presupuesto de la República 2012, donde establece el procedimiento y el monto para los procesos de compra no deberá exceder de 180,000,00 lempiras, así como también el Artículo 38 de la Ley de Contratación del Estado donde se estipulan los procesos de contratación”.
Y según el oficio, no era la primera vez que la Dirección de Desarrollo Institucional presuntamente evadía el procedimiento legal para la adquisición de bienes.
El documento dice: “De igual forma estamos amparándonos en el oficio SEAF Número 484 del 19 de marzo de 2012 enviado al señor Secretario Ejecutivo de Desarrollo Institucional donde se le comunicó que para la adquisición de bienes y suministros se debe seguir con el procedimiento establecido y que este se hará mediante las dependencias internas con las que cuenta la UNAH”.
La justificación
La secretaria ejecutiva de Dirección Institucional respondió a la carta de la rectora mediante el oficio número 427 del 24 de octubre, en el que pide a Leonidas Donato Elvir, secretario ejecutivo de Administración y Finanzas, realizar los pagos solicitados.
Además expresa que “esta Secretaría certifica que el procedimiento utilizado para la adjudicación y adquisición de los bienes que figuran dentro de esas facturas, es el que manda el artículo 46 de las Disposiciones Generales del Presupuesto de la República 2012.
En este sentido, se asume la responsabilidad por dichos pagos”.
No hubo fragmentación porque eran diferentes productos: Armando Sarmiento
Armando Sarmiento, secretario ejecutivo de la Dirección Institucional de la UNAH, afirmó que lo que hubo “fue una confusión” del departamento de Finanzas y Presupuesto, pero en ningún momento se han fraccionado compras.
El funcionario comentó que ya se hizo la respectiva explicación a la rectora Julieta Castellanos y al secretario ejecutivo de Administración y Finanzas, Donato Elvir.
Sarmiento detalló que se debían hacer tres compras diferentes porque eran “objeto de gasto” distintos, es decir, no era un mismo bien el que se estaban comprando para la tienda universitaria.
“Estamos hablando de llaveros, tasas, camisetas y termos, o sea, diferentes objetos de gasto”, reiteró Sarmiento.
Se le consultó si esas compras no debían ser una sola considerando que era el mismo proveedor, a lo que respondió que no porque las adquisiciones se hacen en base a cotizaciones de diferentes empresas y en este caso una sola fue la que ofreció el mejor precio.
Aseguró que las compras están avaladas por el Artículo 46 de las Disposiciones Generales del Presupuesto General de la República 2012.
Aclaró que “la nota de la rectora solo era para hacer una consulta sobre este proceso de compra”.
“Cuando recibimos la nota me preocupé... y me sentí un poco incómodo porque pensamos que habíamos hecho algo malo, pedí a los muchachos que revisaran los objetos de gastos y confirmamos que eran diferentes, es decir que no se pueden comprar de un solo”, argumentó.
Consultado sobre el reiterado impasse en la adquisición de bienes en esa Dirección (detallado en el oficio DFYP-409) respondió que “en el pasado hubo otra situación, una confusión similar, pero siempre se siguió el proceso y ni en esa ocasión ni en esta hubo nada irregular”.