El gobierno de Honduras advirtió a El Salvador que su reclamo por isla Conejo, en el Golfo de Fonseca, podría tener “alcances imprevisibles” e insinúa el riesgo de un panorama bélico por la disputa de esa zona.
La canciller de Honduras, Mireya Agüero, envió una nota el 26 de marzo a su par salvadoreño, Jaime Miranda, en la que le expresa que “el reclamo insular ha adoptado recientemente modalidades de alcance imprevisible” al recordar que ese país adquirió aviones militares en 2013 en medio de una demanda por la posesión del cayo.
La nota resalta que “las más altas autoridades salvadoreñas” aseguraron que no tenían capacidad militar para reivindicar la soberanía sobre isla Conejo, pero luego, el 30 de octubre de 2013, anunciaron la compra de aviones A-37.
Esta adquisición “presuntamente habría de brindarle a El Salvador la capacidad militar que decía no tener, en el marco de las tensiones artificiales provocadas por su gobierno contra la soberanía de Honduras”, resaltó Agüero.
“Honduras se siente amenazada con esta evolución del incremento del poder militar de El Salvador, que rompe el balance de fuerzas en un marco mediático peligroso”, remarca la jefa de la diplomacia hondureña.
Por su lado, el canciller de ese país, Jaime Miranda, afirmó ayer que El Salvador debe descartar cualquier posibilidad de conflicto bélico con Honduras por la recuperación de la isla Conejo.
“No hay que dar cabida a una visión militar o bélica”, dijo el funcionario.
“Una guerra, eso ya no puede pasar, ya no estamos en la época en que existían algunas intenciones, algunas personas interesadas, debemos de buscar la forma de entendernos”, reiteró.
Helipuerto
Honduras y El Salvador volvieron a tensar sus relaciones diplomáticas luego que el vecino país reclamara por la construcción de un helipuerto por parte del gobierno nacional en ese peñón de un kilómetro cuadrado.
El presidente Juan Orlando Hernández inauguró la pista el 22 de marzo y exclamó que Conejo, donde hay un destacamento militar, es “100 por ciento hondureño”.
Luego, el presidente salvadoreño, Mauricio Funes, consideró esa obra como un acto de “provocación” y posteriormente envió una carta al gobierno hondureño en la que pidió la inmediata desocupación de la isla.
El Salvador asegura que la isla Conejo “nunca estuvo en disputa” en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, que dictó sentencia sobre un diferendo limítrofe entre Honduras y El Salvador el 11 de setiembre de 1992.
La CIJ resolvió la disputa sobre 446.5 km2 de territorio fronterizo y los espacios marítimos en el Pacífico al concederle a Honduras 311.6 kilómetros cuadrados y a El Salvador 134.9 kilómetros cuadrados
De acuerdo con el gobierno salvadoreño, ese fallo no afectó “el estatus jurídico” de posesión de la isla Conejo, cuyas aguas comparten El Salvador, Honduras y Nicaragua.
Cosa juzgada
La canciller Agüero hizo una exposición jurídica del por qué la posesión a favor de Honduras de isla Conejo es cosa juzgada en la CIJ.
El Salvador expuso en sus alegatos ante la CIJ que todas las islas en el Golfo de Fonseca se tenían que declarar como parte de su soberanía, con excepción de la isla de Zacate Grande, que le pertenece a Honduras, recordó la canciller.
Pero la Corte Internacional solo se pronunció sobre el grupo de islas que estaban en controversia y, consecuentemente, las demás quedaban en posesión de los países que han ejercido soberanía, como es el caso de Honduras en isla Conejo, acotó Agüero.
“El Salvador no supo o pudo demostrar evidencia o un principio creíble de tener mejor derecho que el que Honduras ejerce y ha ejercido siempre sobre la isla Conejo y que, en consecuencia, la Corte desestimó sus peticiones más allá de las islas Meanguera y Meanguerita.
No obstante, el gobierno salvadoreño solicitó en 2002 una revisión del fallo, pero la CIJ ratificó su resolución.
“A la luz de su fallida solicitud de revisión, su Gobierno ha invocado otra pretensión artificial sobre la isla Conejo, la cual ha sido rechazada por el Gobierno de Honduras, no obstante tratarse de lo que entre los juristas de habla inglesa se conoce como un ‘paper claim’ (un papel por escrito), sin ningún sustento”, dijo la canciller.
Agüero le dijo a su colega que “ya es hora de decir lo resuelto por la Corte” en referencia a la parte de fallo que ordena que Honduras y El Salvador deben de ponerse de acuerdo sobre el manejo de la bocana del golfo, algo que el vecino país se ha opuesto a realizar.
Diálogo
Finalmente, la canciller dice que Honduras reitera su voluntad política de recurrir a un “diálogo constructivo, bilateral y trilateral para el desarrollo integral del Golfo de Fonseca y delimitar nuestras respectivas zonas marítimas en el Océano Pacífico a partir de la bocana, mediante acuerdo con base en el derecho internacional”.
La Cancillería de Honduras pidió en 2013 al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que indague los motivos del retraso de El Salvador para cumplir ese punto de la sentencia.
Esta semana se encendió el reclamo de El Salvador
contra Honduras, luego que el presidente Juan Orlando Hernández inaugurara el helipuerto
y los promocionara en sus cuentas de redes sociales como un destino turístico en el territorio nacional.
El
presidente de El Salvador, Mauricio Funes,
envió una carta en el exigía a Hernández la desocupación del islote, en respuesta Honduras reprochó el recrudecimiento de las tensiones.
Y es que desde noviembre pasado Honduras solicitó ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el envío de una comisión de alto nivel de verificación, con lo que cesaron los ataques salvadoreños.
Esta semana Funes
volvió a increpar a Honduras
y calificó de provocación la construcción del helipuerto, incluso acusó al país de mantener una actitud expansionista en la región.