Tegucigalpa, Honduras.- El Poder Ejecutivo y la Comisión de Seguridad Alimentaria del Congreso Nacional coordinan una estrategia de contingencia frente a los severos impactos de la sequía y el fenómeno de El Niño, por lo que se prevé el abastecimiento de maíz e importaciones de arroz desde Brasil para evitar una escasez severa en el mercado nacional.
A pesar de las proyecciones climáticas adversas, las autoridades parlamentarias aseguraron que el suministro del consumo básico está garantizado en varios rubros mediante compras externas, concentrando las principales preocupaciones en el rubro del frijol por el riesgo de fuga o migración del grano hacia países vecinos afectados por el mismo estrés hídrico.
"Hablábamos autoridades de la SAG y específicamente de la importación de maíz, que vamos a estar abastecidos, y vamos a estar abastecidos con la importación de arroz porque también se va a estar trayendo arroz de Brasil", expresó Alejandra Burgos, presidenta de la Comisión de Seguridad Alimentaria del Congreso Nacional.
Para contrarrestar la amenaza de desabastecimiento en las leguminosas, la administración central dispuso reorientar la mayor parte del apoyo estatal hacia este cultivo y sostener una reserva estratégica nacional de 120,000 quintales que permita estabilizar los precios en los mercados locales.
"El presidente Asfura con todos los técnicos se tomó a bien la decisión de destinar el incentivo agrícola en un 75% para frijol, para garantizarle al hondureño que no vamos a tener problema con el abastecimiento y mantener la reserva estratégica", sostuvo Burgos.
El monitoreo de los organismos de protección civil anticipa que el impacto de la sequía se agudizará durante los meses de septiembre y octubre, con el riesgo adicional de que el ciclo termine con lluvias copiosas e inundaciones en un territorio nacional con alta vulnerabilidad climática.
"Realmente es preocupante porque ya todo el mundo está desesperado y no hemos llegado a lo peor; tenemos un fenómeno de El Niño que puede apretar para septiembre y octubre", advirtió la parlamentaria.
En el caso del arroz, la producción nacional estimada oscila entre 300,000 y 500,000 quintales frente a un consumo que supera los 6 millones de quintales, mientras que en el sector maicero la cosecha local rondará entre 6 y 7 millones de quintales ante una demanda industrial y humana que supera los 21 millones de quintales, brecha que será cubierta con importaciones.
"Las pérdidas que se dieron en primera muestran que las milpas pasaron por una afectación del 19% y los frijolares una afectación de un 7%, pero realmente lo que nos alarma es postrera, que lo que esté pasando ahorita nos va a golpear el próximo año", señaló Burgos.
La crisis hídrica impacta a más de 2.1 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria en el país, requiriendo asistencia prioritaria para los sectores de extrema vulnerabilidad que dependen del auxilio estatal directo para cubrir sus necesidades nutricionales mínimas.
"Tenemos 60,000 hondureños en fase 4 que realmente necesitan apoyo y se están identificando a través de Sedesol u otra secretaría para llegar específicamente a estas personas que no tienen qué comer", enfatizó la diputada.