Honduras

Pacientes olvidados hasta por sus familias

Cerca de 60 pacientes han sido abandonados. Familiares dan números y direcciones falsas para evitar retorno de pacientes.

07.04.2014

Las precarias estructuras del hospital Santa Rosita se han convertido en el hogar para muchos pacientes que además de ser rechazados por la sociedad, han sido olvidados por sus mismos familiares.

Este es el caso de Julia Palacios Zelaya, una anciana que desde hace 30 años fue ingresada al centro hospitalario por problemas mentales, pero con el tiempo fue dejada en abandono.

A simple vista Julia parece estar cómoda en aquel lugar del que ella misma se siente parte, sin embargo, su piel, ya bastante arrugada, esconde la tristeza de haber sido olvidada por sus seres queridos.

Sus pies maltratados y descalzos recorren los pasillos de la sala de Pacientes Crónicos, donde permanece con otras pacientes que se encuentran en una etapa crítica de la enfermedad.

Pese a su escasa salud, Julia recuerda que ha estado hospitalizada desde hace muchos años.

“Yo que días vivo aquí, esta es la casa mía, a mí me trajeron del hospital de La Esperanza y yo quiero volver a ver a Aníbal Palacios Zelaya, él es mi hermano”, manifestó la anciana.

A pocos metros de Julia estaba Josefina Orellana Archaga, otra anciana que según relató, en sus tiempos de juventud fue encerrada en un convento de monjas.

“Estuve en el hospicio Amparo San Antonio, ahí estuve 18 años y después las monjas me trajeron para acá y me dijeron que aquí me iban a curar”, relató Josefina mientras colocaba en su hombro una cartera.

Al igual que Josefina y Julia, existen más de 60 pacientes psiquiátricos en el hospital Santa Rosita que no tienen el apoyo de sus familiares.

Según el director del hospital, Marvin Macedo, el problema más grande es que estas personas no tienen esperanza de recuperarse de su enfermedad.

Explicó que en muchos de los casos los pacientes son olvidados en las salas de Agudos, donde solo deberían permanecer unos días, pero al ser abandonados deben ser pasados a las salas de Crónicos, donde su enfermedad llega a ser permanente.

Macedo comentó que en varias ocasiones estos pacientes son llevados hasta sus casas de habitación, pero los familiares los rechazan. Y en algunos de los casos los familiares han brindado números y direcciones falsas para evitar que el paciente sea retornado a su hogar.

+ En inhumanas condiciones pacientes del Santa Rosita