Tegucigalpa, Honduras.- Diferentes sectores sociales esperan que, una vez instalada la Junta Directiva en propiedad, los diputados retomen de inmediato la discusión y aprobación de la agenda ya consensuada, en la cual no figura de manera clara la instalación de una misión internacional contra la corrupción.
Igualmente, los expertos confían en que quede atrás la desastrosa administración de Luis Redondo, que llevó al Poder Legislativo a una parálisis de cuatro años, período en el que los diputados trabajaron de forma parcial, pero sí devengaron puntualmente sus salarios, viáticos y subvenciones para hacer campaña política en sus departamentos.
El abogado y analista Germán Licona es del criterio que “con este primer paso que dieron las fuerzas políticas del país, tal como reza la Constitución a partir del artículo 194, han empezado con pie derecho, y una vez conformada la Junta Directiva en propiedad, los diputados tienen que comenzar a trabajar en las reformas electorales”.
Para el profesional del derecho, se debe blindar el valor del voto, ya que “es un total irrespeto que el pueblo le dé la espalda a un candidato y luego el partido lo coloque en el puesto de alguien que ha sido electo legalmente”.
Además de las reformas a la Ley Electoral y a la Ley Orgánica del Legislativo, consideró que son necesarios cambios en la Ley de las Fuerzas Armadas para que no se repitan los excesos del exjefe militar Roosevelt Hernández.
Licona demandó a las nuevas autoridades no continuar con las prácticas corruptas, como ocurrió en el pasado reciente. Por otra parte, ni los nacionalistas ni los liberales han mencionado la instalación de la Comisión Internacional contra la Corrupción e Impunidad en Honduras (CICIH), “y cuando se les pregunta sobre ello, hablan de que van a evaluar cuál ha sido el resultado en otros países”.
Entre tanto, para el dirigente obrero Daniel Durón, Honduras necesita respuestas; ya no es el proceso electoral, porque la gente votó por su libertad, por la esperanza de mejorar sus condiciones de vida y su situación extrema de pobreza, pero “como que cada vez las oportunidades se agotan”.
Los políticos, en este caso los congresistas, deben demostrar que el esfuerzo de la gente y su derecho de ir a votar realmente se devuelve en resultados, “lo que no ha sucedido por muchísimos años”, reflexionó el dirigente obrero. También señaló que “hay que recordar que el patrón electoral llegó al 50%; todavía tenemos niveles de abstención importantes y los políticos, los partidos, tienen muy poco tiempo para demostrar que estos procesos todavía sirven, que no se están agotando como se percibe en este momento”.
Adicional a los cambios en la Ley Electoral, Honduras necesita reformas estructurales y mecanismos que puedan implementarse mediante leyes de aplicación pública para, de una vez, mejorar la distribución del ingreso y de la riqueza en el país. Las políticas de empleo son necesarias, “que le sirvan al trabajador sin dañar sus derechos laborales contemplados en el Código del Trabajo”, exigió.
De acuerdo con Durón, Honduras urge de mesas de crisis para que, entre todos los sectores, “podamos avanzar y que no solo sea la parte política la que decida lo que se va a hacer socialmente”.
Agenda acordada
En reuniones previas a la sesión preparatoria, las comisiones de los partidos Liberal y Nacional, mayoría en el pleno, acordaron una agenda legislativa en común.
Para Gustavo Solórzano, presidente del Colegio de Abogados de Honduras (CAH), la instalación de la sesión preparatoria en el Legislativo y el nombramiento de la Junta Directiva en propiedad constituyen un avance positivo que impregna de esperanza e ilusión.
“Los acuerdos alcanzados, los que han dado a conocer y que esperamos que se cumplan, nos parecen correctos; una nueva Ley Orgánica que permita contar justamente con un poder del Estado en el que los 128 diputados sean respetados. El tema de no utilizar como estrategia figuras que aparecen dentro de la Constitución, como la Comisión Permanente, es correcto”, detalló.
Solórzano espera que todas las reformas acordadas se cumplan y que los diputados se concentren en su función de legislar, “sin tocar dinero del pueblo”. El tema de la lucha frontal contra la corrupción, con la instalación de un mecanismo de combate a la corrupción, es importante y debe incorporarse, agregó.