Honduras

'No voy a permitir abusos ni despilfarro'

En un corto pero directo discurso, el alcalde capitalino Nasry Juan Asfura solicitó el apoyo del gobierno central
para garantizar el éxito de su gestión. Instó a los regidores a seguir una mística de trabajo, compromiso y entrega

07.04.2014

En un breve y emotivo discurso, el nuevo edil de la capital hondureña, Nasry Asfura, reiteró su compromiso de un trabajo arduo por contribuir al desarrollo de Tegucigalpa y Comayagüela.

Su primera disertación fue para invitar a su equipo de trabajo, los 10 regidores y el vicealcalde Juan Carlos García, a seguir una mística de compromiso y entrega por el bien común.

A continuación su primer mensaje como alcalde de la capital:

Queridos amigos, en los grandes momentos de la vida nos vemos obligados a reflexionar sobre lo que somos, lo que hemos hecho y lo que esperamos. No cabe duda que este momento es trascendental para mi vida ya que por la voluntad del pueblo capitalino asumo hoy como alcalde municipal del Distrito Central, y lo voy a hacer con mucha responsabilidad y atendiendo mis principios y profundas convicciones.

Hoy es el Día de la Mujer Hondureña y quiero felicitarlas, mi cariño para todas ellas y, en especial, para mi querida madre Gloria y mi adorada esposa Lissette, que ha sabido comprenderme y le agradezco su sacrificio permanente, su entrega y le agradezco también por mis maravillosas tres hijas: Monique, Stephanie y Alexandra; mi amor para todas ellas.

A los dirigentes y toda la estructura de nuestro victorioso Partido Nacional, mi agradecimiento permanente.

A Ricardo Álvarez mi reconocimiento por haber iniciado la transformación de la capital, sus esfuerzos no quedaran en vano, haré muchas obras más para ponerla a la altura de otras ciudades modernas.

Llamado al gobierno central

En el éxito de mi gestión municipal, será de vital importancia la relación con el presidente de la República, Juan Orlando Hernández. La capital se merece el respaldo del gobierno central y yo estoy seguro que ese respaldo va a ser grande.

Conozco el cariño del presidente Hernández para el Distrito Central y me ha manifestado que nos dará todo el apoyo necesario, él está preparado para gobernar, hoy como nunca antes tenemos la oportunidad de ayudar a miles de familias capitalinas que viven en la pobreza.

En esta Alcaldía vamos a acompañar al presidente y a la primera dama, doña Ana de Hernández, en su programa de Vida Mejor.

Mis amigos, estoy convencido que esta ciudad se desarrollará con trabajo, por eso yo haré mi parte y como alcalde quiero pedirle a todos mis compañeros que adoptemos una mística de compromiso con el trabajo, para buscar el bien común, voy a trabajar ordenadamente y con transparencia.

Y como el patrimonio municipal es del pueblo capitalino, no voy a permitir los abusos ni el despilfarro. He sido un hombre de empresa privada y se cómo obtener el mejor provecho en la utilización de los recursos.

Seguiré con mis principios del respeto mutuo y seguiré viendo a cada persona en un plano de igualdad.

A la sociedad en general y especialmente a la empresa privada, les pido su apoyo y su confianza. Que hagan su parte del sacrificio que hoy se inicia, para ustedes ésta será una alcaldía de puertas abiertas, les pido que nos ayuden a generar riqueza y muchas oportunidades de trabajo.

Déjenme ganarme el derecho a exigir con mis resultados positivos.
Finalmente, felicito a todos mis compañeros de Corporación Municipal, con los que espero tener enormes jornadas de trabajo en beneficio de la capital.

Sé que hay mucha capacidad, espíritu de entrega y sacrificio, es la hora de los consensos y la armonía, como alcalde haré mi mejor esfuerzo para que funcionemos como una familia con intereses comunes y de respeto mutuo.

Quiero cerrar mi participación leyendo la “Oración del servidor público” que la vi hace unos días atrás y me identifiqué con ella.

Entre las frases de la plegaria destacan:

Señor, ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes, y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles. Así cerró su participación en medio de la reflexión.