No había autorización para quemar medicamentos vencidos en San Francisco de Ojuera, Santa Bárbara, dijo este lunes el sub-secretario de Salud, Francis Contreras.
El funcionario dijo sentirse sorprendido luego que se enterara que el reciente fin de semana un lote de 500 frascos de jarabe y 700 jeringas fueron encontrados mientras eran destruidos por el fuego en esa zona del occidente del país.
Dijo que muchos de los medicamentos ni siquiera habían sido comprados por el Estado de Honduras, sino que eran producto de una donación.
Entre el lote de medicamentos se encuentra el jarabe Broncomat, que es un broncodilatador.
Contreras dijo que el fin de semana se comunicaron con el director regional de Salud, Roberto Reyes, para que personalmente investigue por qué tomaron la decisión de quemar los medicamentos.
'Le dimos la orden que él mismo ( el director regional) de manera personal realice una investigación en el centro de salud de donde se sustrajeron las medicinas y posteriormente las quemaron'.
Afirmó que este lunes en horas de la mañana Roberto Reyes estaba reunido con empleados del centro de salud y con el alcalde Raúl Pineda para recopilar información sobre sucedido.
Personal médico de ese centro asistencial alegó que los medicamentos fueron quemados porque su fecha de expiración ya había pasado.
Sin embargo, Contreras señaló que a los empleados de salud se les había girado instrucciones para no quemar, destruir ni botar los medicamentos vencidos, sino que deben ser reportados a las autoridades competentes.
Este descubrimiento se suma al hallazgo de 60 sacos llenos de fármacos, algunos en buen estado, enterrados en los predios de la Región Sanitaria Número 7 en Danlí, El Paraíso.
Por este hecho, denunciado por EL HERALDO, fue suspendida la jefa de esa dependencia.