Representantes del Sistema de Naciones Unidas (SNU) suscribieron el martes con el gobierno de Honduras, el Plan de Acción del Marco de Asistencia de Naciones Unidas para el Desarrollo (MANUD) 2012-2016 en el país.
El MANUD contempla un presupuesto de 239,500,795 dólares, fondos provenientes en gran parte de Naciones Unidas y aportaciones de países cooperantes como Canadá, España, Italia, Japón, Unión Europea y Estados Unidos, indicó Luca Renda, representante del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Otra parte de los fondos corresponde a préstamos a 'tasas muy concensionales', principalmente de recursos del FIDA para el desarrollo rural.
El marco de cooperación está alineado con el Plan de Nación 2010-2022 y Visión de País 2010-2038. Las acciones se enfocarán en áreas como: servicios básicos (agua, saneamiento), salud, educación, seguridad alimentaria, generación de ingresos, apoyo a la vulnerabilidad y fortalecimiento al Estado de Derecho, Derechos Humanos, seguridad ciudadana, conservación del ambiente y adaptación al cambio climático.
'Representa un gran compromiso de Naciones Unidas para el país', expresó Renda.
Por su parte, el ministro de Planificación, Julio Raudales, expresó que el MANUD es parte del trabajo con Naciones Unidas 'para avanzar un piso más hacia metas que nos permitan avanzar en condiciones adecuadas como seres humanos, a partir de una plataforma en la que todos podamos despegar en igualdad de oportunidades'.
El MANUD sirve como herramienta de planificación y monitoreo para los asociados que lo implementan, los donantes y el SNU.
Dicho plan inserta las acciones dentro de los marcos legales y de rendición de cuentas, acordados con el gobierno de Honduras.
El documento fue firmado por el titular de la Secretaría de Planificación, Julio Raudales; el coordinador de la ONU, representante del PMA, UNESCO y ONU Mujeres, Miguel Barreto; Luca Renda del PNUD; Maritza Elvir, del UNFPA; Cristian Munduate, de UNICEF; Miguel Alcaine por UIT; Juan Ramón Rivera, por OIM; Ian Cherret, de FAO; Alberto Stella, de ONUSIDA y Gina Watson, de OPS-OMS.