A tempranas horas del día, por las calles de la ciudad Huanerge Licona se traslada en su triciclo hecho especialmente para que lo conduzca con sus manos, hasta llegar a su quiosco, donde le esperan decenas de periódicos, entre ellos EL HERALDO, el preferido de los comayagüenses.
La labor de repartir los ejemplares la realiza siempre con un radio colocando en su cuello y una sonrisa casi permanente que solo pierde cuando está dormido.
Huanerge, más conocido como “Nege”, se ha convertido en un personaje popular en la urbe de Comayagua, donde cada amigo o cliente que recibe el periódico espera una broma para empezar el día con una carcajada.
La alegría y el buen humor
que irradia “Nege” indicarían que es una persona que nunca ha perdido nada en la vida y que nació en cuna de oro, pero su historia dice lo contrario.
Y es que a los siete años, por cosas del destino, fue afectado por la poliomielitis a temprana edad, lo que le quitó el derecho de caminar y correr, y esto le hizo verse obligado a depender de unas muletas y un triciclo especial para transportarse.
A pesar de las terapias que recibió, los efectos de esta enfermad no pudieron revertirse.
Es originario de la comunidad de San Marcos, Cortés,
pero creció en Comayagua al lado de sus padres Carlos Cálix y Rosa Cándida Guevara, ambos ya fallecidos.
La incapacidad de movimiento de sus piernas no frustró sus sueños de superación
y través del trabajo honrado Huanerge aprendió la manera de ganarse unos centavos realizando varios oficios. “Esta enfermedad me limitó en algunas cosas, pero no en el deseo trabajar para sostener a mi familia”,
manifestó Huanerge.
Aventura
El entrevistado recordó que en 1952 inició operaciones una radio local en la que consiguió trabajo de encender y apagar los transmisores, pero su interés por aprender lo llevó más lejos. “Empecé encendiendo transmisores y a fijarme en la cabina y a los seis meses me dieron la oportunidad de ser un locutor y operar al mismo tiempo en la radio”, declaró.
Este canillita también operó en discomóviles de la ciudad llevando a cada fiesta su espíritu de alegría.
Personaje
Los mercados de la ciudad son el punto donde este canillita reparte la mayoría de los periódicos y sin importar si conoce o no a las personas, siempre las hace víctimas de sus bromas. “Me gusta vacilar a
la gente...
Una vez una señora a la que le hice una broma me dijo qué bonita herencia me había dejado mi papá, creo que se refería a lo bromista”, dijo con una sonrisa.
Ramón Arturo Castro es uno de los primeros amigos de “Nege”, y manifestó lo agradable de compartir con este canillita. “Todos los días bromeamos, él es único y a pesar de ser una persona limitada de su físico no se acompleja y siempre camina con la cabeza en alto y lo admiro”, explicó Castro.
“Nege” lleva hace 12 años repartiendo periódicos, conduciendo su triciclo con las manos, y con esto ha logrado viajar hasta el corazón de la gente, ganándose el cariño y admiración.
Y es que cuando va por las calles de la ciudad haciendo su trabajo, taxistas, comerciantes y clientes siempre lo saludan y le hacen una broma, a la cual él responde de inmediato con la misma gracia.
En la actualidad Huanerge trabaja también en la alcaldía como encargado del sonido ambiental del parque central, donde al caer las noches varias familias llegan para
pasar un momento agradable.
Familia
Huanerge es padre de cuatro hijos, pero solo viven con dos de ellos y su cónyuge. Además vive con dos nietas con las que comparte momentos especiales todos los días al terminar de repartir los periódicos.
La primera en salir a recibirlo es su nieta Yoselin Gisela Licona, de 16 años, que le ayuda a entrar a la casa. “En la mañana cuando sale le saco el triciclo y cuando viene le doy las muletas para que entre y lo hago con gusto porque lo quiero por ser un buen abuelo”, explicó su nieta.
Las bromas entre abuelo y nietas no faltan todos los días, por lo que la sonrisa es un invitado permanente en esta familia, sin importar los
momentos difíciles que puedan estar pasando.
Este personaje de las bromas y ejemplo de trabajo y dedicación familiar siempre aspira a seguir trabajando, por lo que pide a Dios es salud para hacerlo.
“No creo tener más meta que la de seguir trabajando, por eso lo que pido es salud para hacer lo que me gusta”, apuntó el canillita.