Tegucigalpa, Honduras.– El consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa, denunció este lunes que enfrenta un proceso que calificó como persecución política, en el marco de la convocatoria a la sesión en el Congreso Nacional para discutir un posible juicio político.
Según Ochoa, la convocatoria realizada por el diputado Tomás Zambrano es con el objetivo de “destituirlo y condenarlo” sin fundamentos legales.
El consejero aseguró que la acción en su contra responde a represalias por la divulgación de audios que, según él, evidencian una supuesta conspiración relacionada con fraude electoral, lo que habría generado tensiones políticas dentro del órgano legislativo.
“No es un juicio, es persecución y revancha”, expresó Ochoa, quien sostiene que el proceso carece de legalidad y constituye un acto motivado por intereses políticos.
En ese contexto, hizo un llamado a la ciudadanía para respaldar a diputados de distintas bancadas, incluyendo miembros del partido Libertad y Refundación (Libre) y del Partido Liberal, que —según afirmó— se oponen a lo que calificó como una destitución ilegal y sectaria.
El funcionario advirtió que su eventual remoción formaría parte de un escenario más amplio que, a su juicio, busca incidir en el panorama electoral del país y debilitar la institucionalidad democrática.
Asimismo, vinculó este proceso con figuras políticas como Juan Orlando Hernández y Nasry Asfura, al señalar que se estaría preparando el retorno de actores políticos tradicionales y la consolidación de un nuevo esquema de poder.
Las declaraciones de Ochoa surgen en medio del debate sobre la figura del juicio político en Honduras, utilizada por el Congreso Nacional como mecanismo para investigar y eventualmente destituir a altos funcionarios, en un contexto marcado por fuertes divisiones entre las fuerzas políticas.
El consejero exigió ser escuchado antes de que se tome cualquier decisión en su contra, reiterando que el proceso debe garantizar el debido proceso y el respeto a la ley.