Instituciones públicas, empresa privada y organizaciones de la sociedad civil llevan a cabo varias actividades para recaudar fondos que les permitan remodelar y ampliar el centro penal, ubicado en esta ciudad
La iniciativa nació luego de que todo el pueblo hondureño conociera la muerte de 361 reclusos en la granja penal de Comayagua, producto de un incendio en sus instalaciones la noche del 14 de febrero.
Los pobladores del segundo municipio más importante de La Paz quieren evitar un siniestro similar, por lo que hace dos meses conformaron un comité para buscar recursos que servirán para mejorar las condicione del penal.
El comité pro mejoramiento está conformado por representantes de la sociedad civil, Iglesia Católica, Juzgado de Ejecución, Defensa Pública, gremio de maestros y medios de comunicación.
“Hemos enviado solicitudes a las casas comerciales y privadas del casco urbano, para que nos colaboren mediante un aporte económico o con materiales de construcción para que podamos remodelar y ampliar las instalaciones”, explicó Luiz Alfredo Sánchez, presidente del comité.
Informó que la población ha respondido de manera positiva, muchos ya entregaron su ayuda económica y otros han donado cables para las instalaciones eléctricas, tuberías, cemento, bloques para la ampliación de los hogares.
Inclusive la Embajada de México se comprometió a brindar personal especializado para dar capacitaciones orientadas a la rehabilitación de los privados de libertad.
Para el 30 de junio tienen programado efectuar una maratón en el parque central del municipio. Este evento será promocionado por las radios y las televisoras de esta ciudad.
“Vamos a hacer actividades folclóricas, en donde participarán los colegios de la ciudad, habrán grupos de musicales, artistas locales para incentivar a la gente a que contribuya”, declaró Sánchez.
El Comité pro mejoramiento del presidio tiene planificado no solo mejorar las actuales instalaciones del penal, sino también la construcción de dos hogares adicionales y un salón de usos múltiples.
Situación
Las condiciones actuales del penal son deplorables. No solo representan un peligro para la vida de los reclusos, sino también para la del personal de resguardo.
“En estos momentos tenemos 112 privados de libertad y las instalaciones fueron diseñadas para albergar únicamente a 60 personas, manifestó
Óscar Morazán, director del centro penitenciario.
Aseguró que una de las grandes amenazas se presenta en el cableado eléctrico que ya está obsoleto.
El penal fue construido en 1968, bajo la administración de Oswaldo López Arellano.
Desde entonces el inmueble no ha tenido ninguna remodelación ni ampliación, mientras el número de personas procesadas y remitidas al lugar aumenta cada año.
El centro penal recibe a los procesados penalmente de las comunidades de Santa María, San José, Cabañas, Opatoro, Yarula, Santa Elena y Marcala.