La intención de gravar productos de la canasta básica con el 12% de Impuesto Sobre la Venta
es 'tirada de los cabellos', afirmó este lunes el ministro de Seguridad y productor avícola, Pompeyo Bonilla.
El funcionario hizo referencia a la revisión de exoneraciones
ordenada por el Poder Ejecutivo, que afecta a los sectores productivos y otros gremios.
El presidente Porfirio Lobo nombró una comisión que se encargará de efectuar un informe sobre los ingresos que deja de percibir el Estado de Honduras por las exoneraciones y otros beneficios fiscales.
Dicha comisión se encargará además de presentar una serie de recomendaciones que, a criterio de Bonilla y otros empresarios, provocarían el incremento de precios en varios alimentos
de consumo básico.
'Una medida de este tipo es tirada de los cabellos, podrían perjudicar al pueblo hondureño que subsiste con la canasta básica', expresó en el foro Frente a Frente de Televicentro.
La suspensión de exoneraciones, según el ministro, limitaría la canasta básica al sector más pobre de la población, dejándole como opción 'comer sólo alitas, patas o menudos' en el caso del pollo.
'Un ciudadano humilde también tiene derecho a comer pechuga', dijo Pompeyo Bonilla.
Además, recalcó que 'la necesidad de comer del pueblo es algo que se debe de respetar'.
Bonilla aseguró que como productor conoce y sabe que no se puede gravar los alimentos esenciales como el frijol, el arroz, las alas de pollo e incluso la pechuga.
La aplicación del Impuesto Sobre Ventas (ISV) a los alimentos tendrá un impacto estimado entre 3,492 millones y 5,432 millones de lempiras,
de acuerdo con la presentación de diversos escenarios tributarios desarrollados por la Secretaría de Finanzas de Honduras.
Además de la comida se gravarían los productos farmacéuticos y los insumos para procesar concentrados para alimentación animal.