Atlántida, Honduras.- Las recientes lluvias registradas en la zona atlántica derivadas de un frente frío han comenzado a pasar factura, dejando evacuaciones de familias en puntos críticos, especialmente en los municipios de Tela, Arizona y La Ceiba, en el departamento de Atlántida.
Según Florentino Martínez de Copeco, el nivel de saturación en los suelos y el incremento del caudal de los ríos han dejado alrededor de "5,000 personas que están afectadas" de manera temporal.
Por consiguiente, el experto afirmó que se mantiene la alerta amarilla en la región. "La evaluación para el día de hoy serían 150 milímetros. Ayer contabilizamos 120 milímetros en lo que es La Cuenca y 80 milímetros a nivel urbano", detalló Martínez sobre la magnitud de las precipitaciones.
Asimismo, detalló que se activaron cuatro albergues para acoger a la población afectada por las inundaciones a causa de las fuertes lluvias. De estos albergues, dos operan en Jutiapa, uno en el kilómetro 17 de Arizona y otro en el sector de Armenia Bonito, en La Ceiba.
Según Florentino Martínez, hasta ahora hay al menos 129 personas albergadas. y que los puntos con mayor concentración de damnificados son la escuela Pedro Nufio, con 55 personas, y el refugio del kilómetro 17 en Arizona, donde permanecen 43 ciudadanos que tuvieron que abandonar sus hogares ante el avance del agua.
En Jutiapa se reportan siete localidades incomunicadas, mientras que en Arizona hay dos más en la misma situación. Estas interrupciones, según las autoridades, se mantendrán hasta que los niveles de los ríos comiencen su descenso hacia la normalidad.
En el sector de Tela, la jornada del martes fue particularmente difícil. "Tuvieron que hacer evacuaciones de un aproximado de cuatro familias, pero fueron llevados a hogares de familiares", explicó Martínez, subrayando que el monitoreo de los caudales es constante y preventivo para evitar tragedias mayores.
El funcionario manifestó que los cuerpos de socorro tienen los ojos puestos en los ríos Papaloteca y Leán, ya que ambos presentan crecidas considerables.
Pese a la vigilancia del temporal climático, las autoridades recomiendan a la población evitar viajar, en caso de hacerlo, tomar las debidas.
"Hoy es un mal día para viajar definitivamente", sentenció Martínez, instando a los hondureños a extremar precauciones y evitar desplazamientos innecesarios.