El 75 por ciento del contenido de la Ley Fundamental de Educación fue aprobado este jueves por el Congreso Nacional, que suspendió la reunión para reanudarla el lunes a las dos de la tarde.
Se creía que ayer el Congreso iba a concluir el debate de este cuerpo jurídico del que se viene hablando desde el año pasado y que generó polémica con los gremios magisteriales que aún no lo apoyan en su totalidad.
A las cuatro y media de la tarde el presidente del Poder Legislativo, Juan Orlando Hernández, anunció la suspensión del debate cuando ya se habían aprobado 68 artículos de los 91 que contiene la ley.
Explicó que la medida era para darle a los diputados y a la Comisión de Dictamen la oportunidad para reflexionar este fin de semana sobre los artículos que aún quedan pendientes. Antes, la ministra de la Presidencia, María Antonieta Guillén, había comparecido a la Cámara para agradecer a los diputados su buena voluntad de apoyar la ley que se supone transformará el excluyente sistema educativo del país.
'En ningún momento esto nos va a traer desesperanza y frustración. Todos tenemos la misma responsabilidad en la reforma educativa. A partir de este momento la verdad es que nada debe de detenernos, nosotros debemos lograr este objetivo', dijo la enviada del presidente Lobo.
'La única cosa que en el tema educativo puede detenernos somos nosotros mismos. No le quitemos a los niños que puedan tener las oportunidades de desarrollarse', añadió.
Durante el desarrollo del tercer debate, los diputados se exhibieron dando su opinión, creando polémica y sugiriendo estilos de redacción para algunos artículos.
El giro histórico
La Ley Fundamental de Educación tiene como tarea dar un giro histórico en el sistema educativo nacional del que no se preocupaban los políticos desde 1966 cuando aprobaron la Ley General de Educación. Para los observadores, si este pueblo estuviera educado no tuviéramos los altos niveles de violencia que ponen al país entre los más inseguros del mundo.
Esta desidia generó con el tiempo problemas serios de cobertura, de calidad en el sistema de enseñanza y de conflictos innecesarios con el gremio magisterial que generó violencia en muchos casos.
Se proyecta que en unos diez años, como máximo, se universalizará la cobertura en los niveles prebásico, básico y secundario incorporando a más de un millón de jóvenes que no estudian por falta de oportunidades y a medio millón de niños que no acuden- por las mismas circunstancias- al nivel de prebásica.
El Estado deberá erogar millones de lempiras en el mejoramiento de infraestructura, en la construcción de nuevos centros de enseñanza, en la incorporación de tecnología y en la contratación de unos quince mil nuevos maestros.
El proyecto es ambicioso, esperanzador, pero se teme que las limitaciones económicas del Estado y el conformismo de quienes hoy están impulsando estos cambios, lo frustren.
La ley contempla la unificación de la primaria con el ciclo común de cultura general, proyecto que, de cumplirse, terminaría con la vieja estadística de que de cien niños que salen de sexto grado solo 35 se matriculan en el primer curso.
Los artículos aprobados
En los 68 artículos aprobados se destaca la gratuidad y obligatoriedad de la educación en los niveles de prebásica, básica y secundaria.
'La educación ofrecida en los establecimientos oficiales es gratuita, el Estado garantiza su financiamiento. Queda prohibida cualquier exigencia de contribuciones económicas por parte de los docentes o autoridades educativas', dice la ley.
'El Estado', agrega, 'está obligado a brindar la educación pública al menos desde un año de educación prebásica hasta el nivel medio. El Estado, a través de la educación pública establecerá los mecanismos de cobertura ordenada y progresiva de esta obligación'.
Respecto al proyecto de universalizar la educación, con lo cual se eliminaría ese gran déficit que el país tiene en materia de cobertura, especialmente en prebásica y secundaria, el artículo nueve dice: 'Es obligación del Estado ofrecer a todas las personas en edad escolar, la posibilidad de acceso al Sistema Nacional de Educación. La educación pública establecerá las metas progresivas de universalización de la cobertura educativa en concordancia con las metas establecidas internacionalmente'.
En torno a la obligatoriedad de la educación, la ley involucra a los padres de familia. 'Es obligación de los padres, madres o tutores, hacer que sus hijos, hijas o pupilos en edad escolar cursen al menos un año de educación prebásica, la educación básica y la educación media', dice. No precisa sanciones, pero seguramente serán incorporadas en el reglamento de la ley.
La ley garantiza la 'multiculturalidad e interculturalidad' que significa 'reconocer, respetar y estimular las diferentes idiosincracias e identidades culturales y étnicas del país, su diversidad lingüística, sus prácticas y costumbres'.
Ya fue aprobada la parte que se refiere a los tipos de educación. La prebásica (4 a 6 años); la básica (6 a 14 años), es la fusión de la primaria con el ciclo común y se divide en tres ciclos secuenciales y continuos de tres años.
La media (15 a 17 años) su culminación da lugar al otorgamiento del título de bachiller en la modalidad o especialidad correspondiente. También es gratuita y obligatoria.
Padres velarán por cumplimiento de ley
Los padres de familia aseguran que estarán vigilantes de que los maestros cumplan con lo que establecerá la nueva Ley Fundamental de Educación, aprobada por el Congreso Nacional.
Mercedes Saravia, presidenta de la Asociación de Padres de Familia Volvamos a Clases, manifestó que 'este año se espera que los maestros no pierdan el tiempo en asambleas informativas ni mucho menos en manifestaciones en las calles'.
'Sabemos que la nueva ley establece una mayor participación de la sociedad a través de los padres de familia y vamos a estar vigilantes para denunciar a los profesores que no se presenten a los centros educativos a impartir las clases como lo establece el calendario escolar', dijo Saravia. Los padres de familia aseguran que en 2011 solo se impartieron alrededor de 120 días de clases, lo que representa que se estuvo por debajo del promedio de los años anteriores.
'Esperamos que las autoridades de la Secretaría de Educación también sean enérgicas con los profesores que abandonen las aulas escolares, que les apliquen sanciones y que si es posible sean separados de sus cargos porque los más afectados son los niños más pobres de este país', enfatizó, la representante de la organización.