La iglesia Católica de Honduras clamó este domingo por un alto a la violencia y a cambiar las armas por un mensaje de paz, a menos de 48 horas de que se celebre en los hogares hondureños la llegada del Salvador.
El mensaje dominical estuvo a cargo del Cardenal Óscar Andrés Rodríguez, quien instó a los feligreses a ser testigos de paz.
“Esperemos que la violencia, esta criminalidad e inseguridad en la que estamos sumergidos los hondureños, cese. El tiempo de adviento es para reflexionar en nuestras acciones y tener paz en nuestro corazón”, expresó el máximo líder del Catolicismo en Honduras.
El religioso manifestó su deseo de que en la temporada de Navidad y Año Nuevo, tiempo de celebración por el nacimiento de Jesucristo, no se reporten ningún crimen, ningún atentado, ninguna muerte violenta.
'En nuestra Honduras no hay paz, no hay paz social, no hay respeto a la vida. La realidad nos sacude para que podamos llevar el mensaje aquellos que no creen en Dios', exhortó.
Nadie puede buscar soluciones a los problemas encerrándose en su mismo, cada uno de nosotros estamos llamados a ser testigos de paz”, agregó.
En reiteradas ocasiones, la iglesia Católica de Honduras ha lamentado la violencia y odio imperantes en el país.
De acuerdo al Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), 2012 podría cerrar con una tasa de 86 homicidios por cada 100 mil habitantes.
Las cifras de homicidios revelan que los departamentos más violentos
de Honduras son
Olancho, Cortés, Francisco
Morazán
y
Yoro.