Honduras

Faltan esfuerzos para sacar la biósfera de la 'lista roja”

Gobierno está a la espera de que la UNESCO le otorgue 150 mil dólares para cuidar el área, admite la Serna. Pocas medidas se han ejecutado nunca se concretizó, pese a que un decreto legislativo lo ordena.

    07.04.2014

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    La inclusión en una “lista roja” de la Unesco de la Reserva del Hombre y Biósfera del Río Plátano (RHBRP) ha servido de poco para evitar la acelerada destrucción de esa zona.

    La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) puso en 2011 a este sitio en riesgo de ser excluido del Catálogo de Protección Forestal Mundial, a petición de Honduras.

    La estrategia gubernamental consiste en colocar a la biósfera en lista roja para hacer conciencia mundial para que se recibieran fondos para financiar medidas de protección de ese bosque, pero hasta la fecha no se ha recibido ningún recursos y por ende las acciones de conservación han sido escasas.

    La Unesco ofreció 150 mil dólares para apoyar las estrategias conservacionistas, recursos que todavía no han sido desembolsados.

    “No se tiene una respuesta... Definitivamente no es suficiente, nosotros lógicamente nos adherimos a lo que nos puede dar la Unesco, nos dijeron 150 mil y eso pedimos y acordamos un plan a corto plazo”, dijo Irina Pineda, jefa de Cooperación Externa de la Secretaría de Recursos Naturales (Serna).

    Entonces, a medida que pase el tiempo y no se logren los objetivos establecidos en el plan de protección de la biósfera, el riesgo aumenta de que el sitio pierda la categoría de patrimonio mundial de la humanidad.

    El dinero de la Unesco, que resulta irrisorio comparado con lo que se requiere para cuidar la zona, se piensa invertir en reforestación, vigilancia y capacitación.

    Igualmente se ha proyectado usar los recursos para hacer una nueva delimitación de la biósfera, ya que existe discrepancia entre la extensión registrada por Honduras y la que la UNESCO tiene en sus archivos.

    La Biósfera del Río Plátano, declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1982, tiene una extensión de 832,344 hectáreas. Está ubicada entre los departamentos de Olancho , Colón y Gracias a Dios.

    El área de la Biósfera del Río Plátano representa un 5 por ciento de la extensión del territorio nacional y en ella habitan especies de flora y fauna endémicas que se encuentran en peligro de extinción.

    La zona núcleo cuenta con 210, 733.19 hectáreas, mientras que la zona de amortiguamiento la componen 197,441. 9 hectáreas y finalmente la zona cultural está conformada por 424,166.92 hectáreas.

    La ganadería extensiva y recientemente el narcotráfico han provocado una acelerada deforestación en ese sitio.

    El Poder Ejecutivo aprobó el decreto PCM-2011 mediante el cual conformó una comisión especial para ejecutar acción de protección de la biosfera.

    Integran esta entidad, además de Serna como coordinadora, el Instituto de Conservación Forestal ( ICF), las Fuerzas Armadas de Honduras y el Ministerio Público (MP), entre otras instituciones.

    Entre las acciones realizadas por esta comisión se hizo el desalojo de 17 familias que se habían instalado en la zona de amortiguamiento de la biósfera en septiembre del año pasado.

    “Todo este esfuerzo requiere recursos para mejorar oficinas regionales, personal, reforestación y vigilancia, esas son algunas de las priorizaciones”, acotó Pineda.

    La UNESCO envió una comisión que dictaminó a favor de que se incluyera la biósfera en la lista roja y deberá de volver a realizar una inspección para conocer si el país ha hecho esfuerzos para salir de esa nómina.

    Si las acciones gubernamentales no convencen a la UNESCO, entonces se iniciará un proceso para excluir a la Biósfera del Río Plátano de los sitios considerados como patrimonios de la humanidad.

    El fallo de la UNESCO puede tardar hasta cinco años, dependiendo del momento en que haga el desembolso de los 150 mil dólares y del monitoreo que se realice de la ejecución de ese fondo.

    Deforestación

    Según un informe técnico del Instituto de Conservación Forestal, de 2006 a 2011 se perdieron 39 mil hectáreas de bosque. El trabajo se tituló

    “Estudio de interpretación multitemporal de imágenes satelitales para la detección del cambio del uso del suelo en la Reserva del Hombre y la Biósfera del Río Plátano (RHBRP) entre los años 2006 y 2011”.

    Los datos que arrojó la investigación confirman con mayor precisión el grado de destrucción en ese sitio.

    Por ejemplo, en las zonas planas de La Mosquitia se registró una deforestación de 61,993.35 hectáreas de pino a 31,908.20 hectáreas debido a la crecimiento de la actividad agrícola.

    El director del Proyecto de Ordenamiento Territorial Comunal y Protección del Medio Ambiente (PROTEP), Carlos Pineda, dijo que mientras la zona núcleo de la biósfera está casi intacta, las áreas de amortiguamiento y cultura son destruidas constantemente.

    “Las tasas de deforestación son mucho mayores en estos lugares (zona cultural y de amortiguamiento) donde se concentran esa presión, la colonización y agricultura”. lamentó.

    El informe de destrucción de la biósfera confirma que en los últimos cinco años se perdieron 5,162. 24 hectáreas en la zona cultural, lo que representa una tasa de 1.22 por ciento.

    Mientras, en la zona de amortiguamiento la deforestación fue de 2,761 hectáreas, o sea una tasa de deforestación de 1.4 por ciento.

    El registro para la zona núcleo fue de 29.23 hectáreas, considerablemente más bajo que los demás lugares de la biósfera.

    “El uso del suelo abarca cada vez más este anillo de destrucción como una presión por tierras nuevas, acaparamiento, sobre la zona núcleo, es una amenaza”, dijo el experto.

    La deforestación es generada tanto por los pequeños invasores como por los grandes acaparadores, sin que se tomen acciones concretas para frenar este fenómeno.

    “Nos gustaría contar con más recurso humano, mejor distribuido, y así de forma más directa reducir este tipo de daños con acciones más directas”. Según el funcionario, el Estado debería tener mejores herramientas coercitivas para evitar mas invasiones en ese bosque.

    + Devoradas 39 mil hectáreas de bosque en cinco años

    Presencia militar

    Por su lado, el viceministro del Instituto de Conservación Forestal, Carlos René Romero, explicó que el informe sobre la deforestación de la biósfera servirá como insumo para la ejecución de políticas de conservación de esa área.

    “Es una herramienta para tomas decisiones, vamos a decidir dónde tener más presencia, dónde tener diferentes acciones”.

    Vamos a buscar una mejor presencia militar, que son los encargados en esa zona, dónde ubicarlos, definidamente necesitamos mayor número de personas en la zona”, acotó.

    El Congreso Nacional aprobó la conformación de un batallón forestal para ampliar la vigilancia en zonas de bosque que están en mayor peligro, pero esa unidad militar todavía no ha sido integrada.

    Esta nueva unidad, denominada Comando de Soldados Forestales, debía contar con dos mil soldados forestales y sus operaciones debieron iniciar a mediados de 2011 bajo el mando de la Secretaría de Defensa.

    Entre sus funciones están la de desarrollar labores de capacitación y sensibilización en las comunidades para proteger y conservar los recursos naturales, controlar y evitar el tráfico y comercialización ilegal de especies de flora y fauna.

    A este batallón se le asignó una jurisdicción nacional para su funcionamiento, ya que son varios los sitios forestales que requieren mayor presencia militar.

    La Secretaría de Finanzas debía asignar los recursos necesarios para el funcionamiento de esta nueva dependencia castrense, unos 40 millones de lempiras como mínimo, pero los recursos nunca se entregaron.

    Así, el decreto se quedó en buenas intenciones y el mejoramiento de la protección de los bosques que prometió el gobierno no se ha cumplido.

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