Una de las unidades más importantes del Hospital del Sur permanece inactiva. El departamento para captar y procesar unidades de sangre se ha quedado sin insumos para analizar el vital líquido.
A causa de esta situación se pone en riesgo la vida de pacientes de la emergencia o los hospitalizados que de manera repentina requieran de una transfusión no programada.
De acuerdo con las autoridades del sanatorio, la causa para el cierre del departamento de análisis se debe a que el centro hospitalario se ha quedado sin crédito de los proveedores ante el atraso del pago de las deudas anteriores por parte de las autoridades del nivel central.
El problema se agudizó en el momento en que las autoridades de la Cruz Roja Hondureña les informara que dejaría de abastecer el sanatorio con unidades de sangre, institución que les ha apoyado desde hace varios meses con la entrega del líquido. Y es que a la institución se le adeudan 993,000 lempiras, según se informó a EL HERALDO.
Gustavo Avelar, subdirector del sanatorio, dijo que la crisis que atraviesa el hospital es lamentable, pues el problema se arrastra desde hace varios meses. Las negociaciones con los proveedores hasta el día de ayer aún no daban ningún resultado positivo para el centro hospitalario.
En caso que acepten entregar los químicos para el proceso del líquido, comenzarían a llegar en unos 15 días, tiempo durante el cual se desconoce qué sucederá que los enfermos. Se estima que el laboratorio demanda de una inversión mensual de 98,000 lempiras.
Ante la escasez de unidades de sangre, permanecen suspendidas las cirugías electivas desde hace una semana, es decir que unos 60 pacientes han sido enviados a casa, pese a que habían sido programados para ser intervenidos en los últimos días.
Pacientes
Otro de los problemas que presenta el sanatorio es en el área de Rayos X desde hace varios meses. El problema está en que el presupuesto asignado para rayos X es escaso, por año se asignan 257,000 lempiras, monto que no llega a cubrir ni un mes, según Avelar. Los afectados han sido los pacientes que como José Mejía, de 65 años, al llegar al área del laboratorio fue informado que no le podrían practicar el examen de sangre por falta de insumos.
“Dios nos ayude para soportar nuestras dolencias, hasta que compren los reactivos”, dijo Mejía. En el hospital, a diario llegan 400 personas en emergencia, 400 en consulta externa y entre 50 y 60 hospitalizados de forma permanente.