Tegucigalpa, Honduras.- Personas desaparecidas, inundaciones, casas destruidas, deslizamientos y familias en albergues va dejando a su paso la tormenta tropical Cristina, que continúa desplazándose frente al Pacífico, manteniendo bajo vigilancia a varios países de la región debido a las lluvias, el oleaje elevado y los vientos asociados a su circulación.
Pero, ¿cuál es su trayectoria? De acuerdo con reportes meteorológicos oficiales de los centros de monitoreo de la región, el sistema se mantiene cercano al Golfo de Fonseca, influenciando las condiciones del clima en Honduras, El Salvador y Guatemala, con precipitaciones intermitentes y nubosidad.
La Secretaría de Estado en los Despachos de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), han advertido que la tormenta seguirá generando ingreso de humedad desde el océano Pacífico, provocando lluvias en gran parte del territorio hondureño.
Los organizaciones meteorológicas indican que el sistema ha mostrado variaciones en su intensidad entre tormenta tropical y depresión tropical, sin alejarse de la costa centroamericana.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) mantiene vigilancia sobre el fenómeno, mientras los pronósticos señalan un desplazamiento lento hacia el oeste o noroeste, con posibles cambios en su trayectoria en las próximas horas.
En Honduras, Copeco ha mantenido alertas en zonas propensas a inundaciones y deslizamientos, debido a la saturación de suelos y el aumento en caudales de ríos y quebradas.
Alertas en Honduras en 11 departamentos
Copán, Santa Bárbara, Comayagua, Choluteca, El Paraíso, Francisco Morazán, Intibucá, Lempira, La Paz, Ocotepeque y el resto de Valle, están en la alerta verde ante las condiciones climáticas por la tormenta.
Mientras tanto, se mantiene en alerta amarilla en la línea costera del Golfo de Fonseca debido al fuerte oleaje que persiste en la zona, al igual que en el municipio de Alianza, Valle, ante el riesgo de incremento en el caudal del río Goascorán.
Las condiciones marítimas también se mantienen alteradas en el Golfo de Fonseca, donde se reporta oleaje elevado que afecta principalmente a comunidades costeras y actividades de pesca artesanal.