Honduras

El Partido Liberal, herido pero con vida

El Partido Liberal deberá someterse a una reingeniería. No conviene para la democracia del país que este partido histórico se debilite, opina el analista Mario Enrique Rivera Callejas.

07.04.2014

Analistas del acontecer político sostienen que ante la realidad electoral que dejan estas elecciones, el Partido Liberal
deberá de hacer una reingeniería para recuperar su posición e imagen frente al electorado.

En estas elecciones, el Partido Liberal, que históricamente ha sido una de las dos fuerzas políticas de Honduras, fue superado por el partido Libertad y Refundación (Libre), que lo desplazó a una tercera posición en el mapa político electoral.

Indolentes

Los esfuerzos del candidato presidencial, Mauricio Villeda, por unificar el partido y llevarlo a la victoria no fueron suficientes, debido a que en cuatro años la dirigencia de esta institución fue indolente, no logró restaurar el partido, devolverle la credibilidad como institución, obvió la estructuración organizativa y siguió improvisando, de tal manera que ahora el partido es la víctima de los errores de estos dirigentes, sostiene el profesor Isidro Pineda, un autocrítico liberal.

Es la primera vez que el Partido Liberal
sufre una segunda derrota consecutiva por parte de su tradicional adversario, el Partido Nacional, afirmó.

Fuerza consolidada

Pero, a pesar del mal resultado, el analista y diputado del Partido Innovación y Unidad, German Leitzelar, sostiene que el Partido Liberal perdió caudal político en estas elecciones, pero si se suma la parte liberal de izquierda con la parte liberal conservadora, este instituto político sigue siendo una fuerza importante para ganar cualquier elección.

Pese al mal resultado de estas elecciones, insistió, “el Partido Liberal se consolida como fuerza política porque ninguna de los enemigos lograron destruirlo”, remarcó Leitzelar.

Nuevos brillos

En tanto, el publicista Mario Enrique Rivera Callejas
es de la opinión que, aunque el Partido Liberal
sacó malos resultados en el nivel presidencial, conserva su poderío a nivel de las alcaldías municipales.

Según el experto en temas políticos, “es importante para la democracia que el Partido Liberal cambie sus estructuras y actualice su minuta doctrinaria. No beneficia nada a Honduras que vaya a desaparecer uno de los partidos históricos que le ha dado grandes transformaciones al país”, añadió.

“Esperamos que este partido saque nuevos bríos para el bien del país”, confió Rivera Callejas.

¿Por qué pierde?

El profesor Isidro Pineda
reflexiona sobre la pérdida del Partido Liberal
e indica que las elecciones del domingo anterior dejan una gran lección a la dirigencia.

A su criterio, los directivos del partido no han sabido manejar la problemática interna y externa de la institución.

De la misma manera no han podido manejar con la tolerancia a los líderes y dirigentes de base ni tampoco ha habido una estructura organizativa en todo el país, siempre se ha actuado bajo la improvisación y esto ya no funciona en estos tiempos.

Pineda aduce que la dirigencia del Partido Liberal ha venido perdiendo la credibilidad entre la militancia y la ciudadanía en general.

Por otra parte, en el gobierno no se han manejado con transparencia los asuntos del Estado. Otro factor determinante es la falta de formación de líderes con capacidad y credibilidad.

El Partido Liberal ha servido de escalera a oportunistas que ahora militan en otros partidos, pero que han engañado a la base con su demagogia, afirmó Pineda.

Los enemigos

Otro factor de la pérdida del Partido Liberal, según Isidro Pineda, es no haber contrarrestado la división que desde el partido de gobierno se ha venido alimentado.

Indicó que el Partido Nacional
aprovechó la coyuntura de los sucesos del 28 de junio de 2009 para profundizar la división del Partido Liberal, propiciando la creación de otros partidos políticos (Libre) con los liberales resentidos.

El resultado de las elecciones refleja, que si sumados los porcentajes que sacó el partido Libre y el Partido Liberal, llegan 48 por ciento frente al 34 por ciento que obtiene el Partido Nacional.

“Yo creo que el Partido Liberal debe hacer un análisis profundo sobre la ruta a seguir después de este segundo traspié en las elecciones para restaurar a la institución”, dijo.

Tarea difícil

No es fácil esta tarea, se necesitan líderes con talento científico y político que logren unificar a estas dos fuerzas ya que Libre y el Partido Liberal son lo mismo, con algunas diferencias dentro de Libre que tiene en sus filas a gente muy extremista, indicó.

En consecuencia, si estas dos fuerzas continúan con su conducta separatista, el Partido Nacional
tendrá espacio para muchos años de gobierno, subrayó el exdirectivo del Consejo Central Ejecutivo del Partido Liberal.

Con poco más del 50 por ciento de mesas escrutadas, el Partido Liberal apenas comenzaba a acercarse a los 400,000 votos.

Mientras, el partido Libre, que es un apéndice del Partido Liberal, se acercaba al medio millón de votos y el Partido Nacional se aproximaba a los 600,000 votos.

Estas tendencias indican que el Partido Liberal, con suerte, podría alcanzar los 800,000 votos, una cifra similar a la obtenida en las elecciones internas, donde resultó ganador Mauricio Villeda.

El propio aspirante, Mauricio Villeda, reconoció la noche del domingo que la oportunidad es propicia para reorganizar el partido a nivel departamental y municipal, de manera que nuevos liderazgos resurjan robustecidos de cara a los nuevos procesos electorales.

Por su parte, el banquero y político, Jorge Bueso Arias, ha afirmado que el Partido Liberal
entró en un proceso de depuración, el cual permitió sacar a muchos dirigentes que no creían en la declaración de principios del liberalismo.

Por este proceso de depuración tendrán que transitar todos los partidos, ante el inconformismo del electorado.

El Partido Liberal quizás ha sido el primero en este agrio proceso.

Reorganización

El candidato Liberal, Mauricio Villeda, pidió a la dirigencia comenzar de inmediato la reorganización del partido, a identificar los liderazgos y prepararse para las futuras batallas.

Los ideales del liberalismo no deben morir. Se ha perdido una batalla, pero no la guerra. Por el bien del pueblo hondureño, el Partido Liberal debe seguir existiendo, afirmó el líder al agradecer el apoyo que recibió de su equipo de campaña, de su familia y del pueblo hondureño.

El líder político afirmó que le queda la satisfacción de haber hecho una campaña limpia y de respeto.

Por otra se declaró respetuoso del Estado de derecho y acepta la voluntad del pueblo.